Uno de los componentes clave del programa de Telemundo dijo adiós después de dos años de transmisión de noticias y acompañando a su público. "Vienen nuevos horizontes".
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Con un sabor agridulce, el programa Al rojo vivo se despidió de una de sus piezas más importantes cada tarde a la hora de compartir noticias, algunas mejores que otras, con su público fiel.

Era la conductora Jessica Carrillo quien hacía el triste a la vez que emotivo anuncio a la audiencia. "Bueno amigos, y tal y como les adelantábamos al inicio de este programa, hoy es un día agridulce para la familia de Al rojo vivo", expresó.

Después de dos años de éxitos y momentos de máxima complicidad con uno de sus compañeros frente a las cámaras, así fue su despedida. "Te vamos a extrañar, muchísimo éxito a donde te lleve tu vida y a donde te lleve tu carrera", continuó Carrillo.

Al Rojo Vivo – Jessica Carrillo y Antonio Texeira
Credit: Telemundo

Hace dos años, cuando arrancó la nueva etapa del show tras la partida de María Celeste Arrarás, el espacio pasó a contar con dos caras, una femenina y la otra masculina. Un dúo que encajaría a la perfección y al que el público admitió casi de inmediato.

Antonio Texeira, la otra cara de ARV, se convirtió en esa otra voz de la noticia cada tarde. Pero este viernes anunciaba su salida y compartía, entre otras cosas, la razón por la que tenía que despedirse de la que ha sido su casa todo este tiempo.

"Esta es una despedida pero de las que no arrastra un motivo de tristeza. He acordado con Telemundo que hoy dejo Al rojo vivo después de casi dos años, pero sigo ligado a esta compañía que es mi casa desde hace un lustro. Vienen nuevos horizontes por ahí por el fondo, la vida me sigue presentando grandes oportunidades", explicó emocionado.

Además, quiso resaltar que ha sido "muy feliz" y que ha "reído, llorado y bailado", también sufrido cuando pasaban cosas negativas en el mundo.

"Gracias, hermanos, hasta pronto", se despidió rodeado del cariño de Jessica y Rodner Figueroa, quien no dudó en salir a plató y darle un fuerte abrazo. Una etapa que se cierra para dar paso a otra de la que pronto dará conocimiento.