El actor mexicano conduce el exitoso reality show Inseparables, amor al límite que se transmite en México y Estados Unidos en el que doce parejas prueban a través de diferentes retos qué tanto se conocen. "Mi primera vez como presentador está siendo una experiencia maravillosa", asegura el inolvidable Leonardo Ruizpalacios de la telenovela Qué pobres tan ricos.

By Moisés González
June 21, 2019 06:46 AM

‘¿Lo podré hacer?’, ‘¿no me sentiré muy nervioso?’, ‘¿voy a poder con eso?’, fueron algunas de las preguntas que invadieron la mente de Diego de Erice tras ser elegido meses atrás como conductor del nuevo reality show de Televisa Inseparables, amor al límite. “Yo ya tenía las tablas en la actuación, ya tenía años de experiencia haciendo series, novelas, en teatro, pero en la conducción no”, se sincera el actor mexicano, quien se hizo muy popular en 2013 a raíz de su participación en la telenovela Qué pobres tan ricos, donde protagonizó una historia de amor homosexual junto a José Eduardo Derbez que tuvo mucho éxito entre el público. Pero, como el que no arriesga no gana, el intérprete de 32 años quiso arriesgar y, sin duda, ganó ya que su participación en el reality ha resultado ser todo un éxito. “Estoy en una etapa de mi vida en la que estoy tratando de tomar y afrontar la mayor cantidad de retos y vencer la mayor cantidad de miedos para tener más herramientas, para ser más fuerte y poder complementar mi carrera”, explica de Erice, quien tuvo que rechazar formar parte de la nueva versión de Cuna de lobos para poder formar parte de este proyecto. “Sabía que me iba a costar más trabajo y sabía que involucraba muchas cosas: dejar mi país, enfrentarme a un género que no conocía antes… En fin muchas cosas y eso lo hizo muy atractivo para mí”. En entrevista para People en Español Diego nos habla de su experiencia en este reality que estrenó UniMas el pasado lunes 27 de mayo a las 7 p.m., hora del Este, y también nos cuenta detalles sobre su carrera y su vida.

Te conocíamos en tu faceta de actor y ahora te vemos como presentador del reality Inseparables, amor al límite, ¿qué tal este cambio de roles? ¿cómo te has sentido? 
Cuando finalmente ya era un hecho que yo lo iba a conducir, que firmamos el contrato y yo ya era el conductor principal de Inseparables, amor al límite, me sentí emocionado pero muy nervioso porque iba a ser la primera vez para mí como conductor. Yo ya tenía las tablas en la actuación, ya tenía años de experiencia haciendo series, novelas, en teatro, pero en la conducción no. Entonces al ser la primera vez, tenía miedo, decía: ‘¿lo podré hacer?, ¿no me sentiré muy nervioso?, ¿voy a poder con eso?’ Y encima de estas dudas y de estos miedos estaba la responsabilidad de ser la cabeza y la cara de un formato tan grande como Inseparables, que no es un programa fácil, no es una conducción sencilla, para nada y tenía obviamente miedo. Pero una vez que comenzamos a grabar y la verdad que le puse toda la alma y todo el corazón y también tuve la libertad de dejarle imprimir a mi conducción un sentido del humor que es muy característico mío que quizá es un poco sarcástico, un poco ácido, siempre con puntadas y buen humor, me empecé a sentir como en casa, me sentí cómodo y descubrí a la par con toda la producción que la conducción es algo mío, algo nato, algo propio y algo que aparte disfruto muchísimo hacer. Con Inseparables de verdad que descubrí que la conducción es algo que me encanta y no lo había probado anteriormente, pero espero que no sea la última vez porque me la estoy pasando muy bien.

¿Cómo fue que llegó esta oportunidad a tu vida? 
En realidad la conducción de Inseparables, amor al límite me la ofreció una de las personas de la producción porque vieron mi trabajo en Me caigo de Risa. Me conocían de algunos proyectos atrás y personas dentro de la producción de Inseparables me hicieron la invitación y me preguntaron si me gustaría conducir este reality show, me enseñaron el formato, me enseñaron de qué va, el trailer y grabé un casting rápido y lo mandaron, les gustó y fue casi inmediata la aceptación para que yo lo condujera. Después empezamos a grabar muchas otras partes para venta, promoción y ahí empezaron a ver que sí yo era una buena opción y yo también comencé a ver que era algo que sí podía hacer. La verdad es que lo acepté sin saber si lo iba a poder hacer bien.

Sabemos que estabas contemplado para la nueva versión de Cuna de lobos, ¿qué te llevó a decantarte por Inseparables
Bueno, yo justamente estaba con estos dos proyectos en la mesa y definitivamente lo que me hizo inclinarme para aceptar Inseparables, amor al límite fue que me daba miedo, me daba más miedo conducir un reality show de este tamaño, ser la imagen principal de un formato tan grande y que se iba al horario estelar de UniMás en Estados Unidos. Me daba más miedo que hacer una serie, que yo ya sabía cómo son, ya las he hecho y sabía más o menos de qué va, la historia ya más o menos ya la conocía, el personaje lo tenía como padre y entonces vi un reto mucho mayor en aceptar la conducción. Y estoy en una etapa de mi vida en la que estoy tratando de tomar y afrontar la mayor cantidad de retos y vencer la mayor cantidad de miedos para tener más herramientas, para ser más fuerte y poder complementar mi carrera. Entonces era una oferta bastante tentadora, poder conducir un reality show y por eso lo acepté, porque sabía que me iba a costar más trabajo y sabía que involucraba muchas cosas: dejar mi país, enfrentarme a un género que no conocía antes… En fin muchas cosas y eso lo hizo muy atractivo para mí.

El reality se graba en Colombia, ¿cómo está siendo la experiencia de trabajar fuera de México? 
Está siendo maravilloso. La gente en Colombia es divina, me están tratando muy bien, bastante bien. Son jornadas de trabajo muy largas donde he sacrificado mucho. Pero el proyecto vale la pena, todos los camarógrafos, la gente de producción estamos subidos al mismo barco porque queremos los mejores resultados y definitivamente hasta ahora lo está siendo. Somos en México el programa número uno. En UniMás en Estados Unidos, el público ha sido tan generoso con su respuesta. Yo estoy contentísimo porque aparte no olvido que este es el primer proyecto internacional que hago. Finalmente, este es un programa que sale en México y Estados Unidos y los comentarios de la gente hacia mi conducción y hacia mi persona son maravillosos. Creo que no me equivoqué al aceptar este proyecto y está siendo retador obviamente. Extraño a mi familia, extraño México, extraño mi casa pero todos los ‘inseparables’ se han vuelto mi familia y ya mi segunda casa es Colombia.

¿A nivel profesional que enseñanzas te está dejando tu participación en el reality?
Me está dejando obviamente la enseñanza de que todo lo que me proponga lo puedo conseguir, todo lo que me proponga en la vida lo voy a poder conquistar si le pongo y le imprimo las mismas ganas que le he puesto a este proyecto. Las primeras veces son muy especiales porque no se olvidan, pueden ser desastrosas o maravillosas y esta es mi primera vez como conductor y sin duda marca un parteaguas en mi carrera y me da la posibilidad de ahora también decir que aparte de actor también soy conductor. Entonces me está dejando demasiadas satisfacciones, me está dejando también la enseñanza de confiar en mí mismo porque de pronto ya sabes en este medio los celos y las rivalidades son enormes. Mucha gente antes de irme a Inseparables me decía que yo no iba a poder, comentaron que yo no era el indicado, que a ver si yo no hacía el ridículo y después de salir al aire con el primer capítulo rompiendo todos los rating que podía esperar este programa y con los comentarios de la gente que me están diciendo que les está gustando mi primer trabajo como conductor, me recuerda a mí mismo que tengo que confiar en mí y que tengo que apostarle antes que a nadie más a mí, a Diego de Erice y yo creo que no me equivoqué en esta apuesta. Los ‘inseparables’ apuestan por el amor de su vida y yo aposté en que podía ser un gran conductor y ahí vamos ganando.

¿Cuál de todas las parejas que participan en el reality te ha sorprendido más y por qué?
Yo creo que todas las parejas me han sorprendido. De alguna manera entrar a un reality show es complicado, exponerte ante las cámaras, ante todo el público que va a verte a través de las pantallas es complicado, lidiar con esto es complicado. Olvidar un poco tu privacidad, tu independencia, tu manera de comportarte y de ser dentro de tu casa y con tu pareja, obviamente cambia porque ahora no nada más es conocerte como pareja sino también involucrarte con otras doce parejas que van a estar junto a ti todo el tiempo. Y todos ellos la verdad son admirables porque desde el día uno que decides entrar a este reality show yo creo que se necesita mucho valor. La que más me ha sorprendido podría ser Jéssica y Adrián porque Jéssica le tiene miedo a las alturas y muchas de las pruebas que han tenido que hacer y a los que les he expuesto son en alturas. Lorena Herrera también; sabemos que es toda una diva en el buen sentido de la palabra, es una mujer extraordinaria que está acostumbrada a la buena vida, de pronto la vemos en una cabaña que no tiene ni ventanas, ni aire acondicionado, ni mucho menos un tapete, ni cama, solo tenía un colchón ahí. Y se aguantó y se aventó casi las dos primeras semanas dentro de la cabaña del amor. Otras parejas, por ejemplo como Perla y Gama, que de verdad son muy tiernos y se han visto inmiscuidos en muchísimas situaciones en las que han tenido que sacar a flote su relación, escenas de celos, de pronto depresiones, tristezas y como son tan unidos pues salen adelante. Otras que ya tienen 21 años como Aydee y Adolfo, que ya tienen años juntos, pues se ve que están completamente unidos, tienen una capacidad de conocimiento y de comunicación maravillosa. El Travieso, que es super explosivo, pero Karime, su mujer, con un estate quieto lo controla. En fin, todas las parejas yo creo que son maravillosas. Efraín y Pía, que tienen una gran estrategia y van muy bien en la competencia. Dani y Pablo que son influencers y en las redes sociales la gente los apoya muchísimo y aunque son los más chicos de la casa, de pronto también se han vuelto los más fuertes. Entonces, todas las parejas me parecen maravillosas.

¿Qué es lo que más disfrutas a la hora de presentar el reality?
Lo que más disfruto es no tener que ser yo el que esté ahí teniendo que apostar. Porque qué nervios tener que apostar por tu pareja. Si de pronto apostar por ti mismo da miedo, imagínate apostarle a tu pareja y ver si lo va a lograr y luego ver cómo lidiar con el fracaso o con la victoria. Porque también hay que saber ganar y cómo jugar, ya ven que ahora una de las parejas, Lalo y Blanca han sido expuestos en redes por hacer trampa y la casa no lo tomó nada bien. También hay que saber cómo jugar y por dónde para tener una estrategia limpia y buena dentro de casa, en la competencia. Por eso yo creo que disfruto mucho conducir, es lo que más disfruto al conducir no tener que ser yo el que esté en juego. Y claro la convivencia con ellos, el ver cómo van evolucionando como parejas, como personas, definitivamente del día que entraron a ahora ningún “‘inseparable’ es igual, todos han crecido, son más fuertes y todos tenemos como un grado de admiración hacia el otro. Confían mucho en mí para llevar este programa y yo confío en ellos y los admiro por atreverse a ser estos doce ‘inseparables’.

¿Te visualizas teniendo una carrera larga como presentador o te gustaría retomar la actuación?
En realidad no he dejado la actuación, no habría que retomar la actuación porque no la he dejado. Yo una vez que termine este proyecto, retomo inmediatamente el teatro que me fascina, no necesariamente tengo que estar haciendo una serie para estar actuando, pero sin duda me gustaría ya volver de lleno a la actuación y poder compaginar las dos cosas. Me gustaría poder conducir un programa, tener un talk show, seguir haciendo conducciones que es un género que me ha maravillado y me ha encantado porque conectas de otra manera con la gente, conectas siendo tú. Diego de Erice ha conectado con doce parejas de Inseparables, no era un personaje que yo estaba haciendo, creo que esa cercanía y esa conexión con la gente me encantaría seguirla viviendo y a la par meterme también en la piel de otros personajes que siempre me ha gustado y llevo haciendo ya por varios años. Entonces sí me visualizo con una carrera larga como conductor, pero también me visualizo haciendo esto que yo ya conozco y amo que es la actuación.

Hablando de actuación, uno de tus personajes más destacados fue Leonardo Ruizpalacios que interpretaste en Qué pobres tan ricos. ¿Qué opinas de que cada vez más las parejas homosexuales tengan más protagonismo habiendo interpretado tu a una de las primeras?
Me encanta, me encanta porque fui yo, al menos en México, fuimos la primera pareja homosexual en la televisión en un horario estelar que tuvo tanto impacto. Leonardo Ruizpalacios y Diego Armando fueron los dos personajes que más impacto tuvieron en esa telenovela. Bueno principalmente Leonardo Ruizpalacios es un personaje que yo jamás voy a olvidar. Mi primer telenovela también, y las primeras veces no se olvidan jamás. Y bueno yo siempre le he puesto el alma y el cuerpo a todos mis proyectos y ese primero no fue la excepción. En su momento estaba nervioso porque bueno era mi primer personaje en mi carrera y yo decía ‘ojalá que la gente lo reciba bien, que las críticas sean positivas, que le guste a la gente mi trabajo’. Y de pronto, cuando me dieron la oportunidad de comenzar a escribir mis propias escenas, decir y agregar los textos que yo le iba escribiendo al personaje para hacerlo mío y pues bueno fue la historia que todos conocemos, fue un personaje que a todos se le quedó grabado. Hoy en día la gente me para y me dice opción A, opción B y yo ya les hablo como Leonardo y me da muchísimo gusto ver que no fue nada más el primer proyecto y que ahí quedó, sino que cada vez más han sido más y que cada vez esta apertura mental y de tabús se ha ido ampliando. Ya no nada más vemos una pareja homosexual como en su momento fue la mía, vemos parejas que ya se besan abiertamente y tienen interacción sexual en pantalla y es maravilloso poder ya no taparse los ojos y sorprenderse ante una situación tan común y tan normal en realidad en el mundo. Ojalá cada vez sean más y cada vez sea menos cuartada la libertad de expresión y bueno me encantaría que si hay una segunda temporada de Inseparables en algún momento también por ahí juegue una pareja gay, sería creo yo maravilloso.

Inseparables, amor al límite en UniMas cedió su horario a la Copa Oro. Vuelve el lunes 1 de julio a las 7 p.m., hora del Este.


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Cortesía UNIVISION

¿Quién es Diego de Erice? ¿cómo te defines?
¿Cómo es Diego? Yo creo que es una persona fuerte, es una persona bastante tenaz, rayando en terquedad. Es una persona que siempre va a perseguir sus sueños, que siempre va a dar el mayor esfuerzo, que siempre va a dar 110% para llegar al lugar donde que quiere estar. De pronto, yo creo que las personas confunden suerte con ganas de hacer las cosas. Y dicen ‘Ah, es que tuvo suerte’. No, yo no lo he tenido nada fácil. En mi familia, nadie se dedica al medio de la actuación. Nadie está en el medio, y me costó muchísimo trabajo. Desde, lograr que lo aceptaran en mi casa, hasta de pronto en el medio, lograr tener un lugar. Yo mismo me fui abriendo brecha. Yo mismo me fui buscando caminos, generando opciones, propuestas de trabajo, y todo es producto de mi esfuerzo, y de verdad, de mis ganas de hacer las cosas. Yo tengo un amigo con el que estudié la carrera de comunicaciones, porque soy licenciado en ciencias de la comunicación, que justamente en el último semestre, yo entré a una obra de teatro y descubrí que el teatro y la actuación era mi vida. Y jamás ejercí mi carrera. Entonces mi amigo me decía que le daba miedo que un día yo le cambiara las llantas a un coche porque capaz que me gustaba y me iba a volver yo mecánico. Porque sí soy muy intenso, y cuando algo me gusta, me meto de lleno, en todo. En mis relaciones personales, en mis relaciones laborales, dentro de mi casa y mi familia, mis sueños. Entonces, soy una persona muy comprometida con lo que yo quiero.

¿Cómo y cuándo te sumerges en el mundo de la actuación?
Pues justamente así fue. En el último semestre de la carrera, yo estaba por graduarme y había un casting para una obra de teatro al cual decidí entrar. Me quedé con un personaje muy chiquitito dentro de esta obra de teatro, y al paso de los ensayos, yo me iba aprendiendo el personaje que me gustaba, que era uno de los protagonistas. Entonces me lo empecé a aprender, me lo empecé a aprender, y un día que el actor que hacía ese personaje faltó, yo le pedí permiso al director. Le dije, ‘yo se me sé ese personaje, dame chance de hacerlo hoy para poder pasar el ensayo’. Y, la verdad, es que ahora te confieso que lo hice con toda la mala intención de quitarle el papel a ese otro actor. O sea, yo iba por ese personaje. Y así sucedió. Lo hice, generé muchas más reacciones que lo que el actor que tenía el personaje había logrado. Y entonces el director me dio la oportunidad de quedarme con ese personaje. Empecé alternándolo, y al final pues me lo quedé toda la temporada. Y fue mi primer contacto con la actuación. Y a partir de ahí, y del primer aplauso del público, quedé completamente hipnotizado. Y desde ese día, te puedo decir que Diego de Erice dijo, ‘voy a ser actor’.

¿Qué balance haces hasta ahora de tu carrera?
Si tuviera que ponerlo todo en una balanza, se inclinaría 100% al lado positivo, 100%. Y no te digo que todo ha sido fácil. En realidad, el principio fue bastante complicado. Me topé con muchas voces, muchas bocas diciendo ‘tú no vas a poder’, ‘tú no perteneces aquí’, ‘ya estás grande para empezar en el medio’, ‘no tienes el perfil para la televisión’, ‘Diego, mejor regrésate y sigue haciendo teatro’. Muchos, incluso cuando decidí hacer teatro, me dijeron, ‘Diego, es que de eso no se vive, del teatro no se vive, a ti te gusta la buena vida. Vas a tener que mejor dedicarte a tu carrera’. En fin, el comienzo fue bastante complicado. Una vez, incluso llegando, y después de mi primera telenovela, vienen las envidias, vienen los celos. Incluso, poder compaginar la carrera con una relación personal sentimental, pues es complicado. Y me he topado con muchas decepciones en el camino, pero bueno, si tienes claro, como yo, que la mayor parte de las veces vas a tener que lidiar con las negativas, y con los ‘NOs’, para conseguir ese SÍ que tan rico sabe, entonces yo creo que no pierdes el foco. Y siempre el resultado va a ser positivo, porque hasta de las experiencias negativas puedes aprender. Y justamente esto me ha pasado, y esto es lo que me ha dado la posibilidad de estar vigente desde el día uno que yo decidí actuar. Tengo la fortuna, y yo creo que también lo he provocado, de no parar de trabajar ni un solo día. Ni un solo día, desde hace ya diez años, casi diez años, te puedo decir, no he descansado, o sea un solo cumpleaños no lo he pasado si no es trabajando. Y me parece esto grande y maravilloso, es una bendición.

¿A la fecha, qué proyecto te ha dejado más satisfacciones a nivel profesional?
Te puedo decir que hay dos proyectos en específico, o tres, tres proyectos en específico. Mi primera telenovela, por supuesto, Qué pobres tan ricos, que me hizo darme cuenta del impacto que podía tener yo en la gente y bueno me abrió las puertas a que me conociera el mundo de la actuación y también el poder en inmiscuirme en los libretos y poder escribir mis diálogos, y todo esto que también es parte de mí, de mi esencia, de mi carrera; porque como saben también tengo una obra de teatro que escribí y que tiene ya ocho años en cartelera en la Ciudad de México que se llama Como quieras perro ámame, y estoy ya terminando la segunda obra de teatro. Entonces la escritura también es una parte de mi formación y me encanta. Inseparables definitivamente, porque también, como conducción, es la primera oportunidad que tengo para demostrar quién soy como conductor, que el mundo sepa que Diego de Erice también puede hacer esto. Y bueno, que me hayan dado la oportunidad y la posibilidad de cumplir uno de estos sueños, también una meta, que era la conducción lo agradeceré por siempre, y me llena de satisfacciones personales y profesionales. Y yo creo que Me caigo de risa, sin duda también. Me caigo de risa y Como quieras perro ámame, que es la obra de teatro que llevo ocho años haciendo. Creo que son de mis proyectos más importantes, más fuertes. Y bueno, está por ahí el proyecto de formar una familia, pero no es a nivel laboral, es ya a nivel personal. Pero seguramente el día que lo logre va a ser el éxito más grande para mí.

Además de actuar y conducir, ¿qué es lo que más te apasiona en la vida?
Pues yo te diría que ser feliz. Ser feliz, disfrutar de las pequeñas cosas, lo que sea un helado, un momento en familia, un atardecer, un chiste, una película. Entonces, yo creo que, aparte de estas áreas laborales que siempre son tan importantes para la vida, yo creo que también disfrutar de lo que no tiene precio, lo que no tiene valor tangible de las cosas, es lo que más disfruto hacer, lo que más me gusta hacer. No sé… soy fan de los coches, y estoy armando dos coches clásicos. El meterme al taller y embarrarme de aceite y reírme con mi equipo de mecánicos, eso me hace muy feliz. El poder llegar a mi casa, o visitar a mi mamá, mi papá, mis hermanos, y contarles los proyectos que tengo, eso me hace muy feliz. Ahora estoy deseoso de regresar de Colombia a abrazar a mi familia y decirles que triunfé conduciendo este reality show. Y contarles todas las anécdotas maravillosas que hasta ahora he llevado en mi cabeza y en una bitácora de lo que he vivido en Colombia. Y, pues nada, yo creo que estas son las cosas que más me apasionan. El arte también, el arte, en realidad, me gusta invertir en eso, en cuadros, en esculturas. No sé… son tantas cosas, pero si te fijas, son cosas que son más ligadas al disfrutar, a la sensación que te provoca. Entonces, si me pides que lo defina como en qué otra cosa, me quedo con mi primer respuesta, en ser feliz.

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