Destapamos el lado más oscuro de la exitosa industria de las telenovelas turcas.

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Las telenovelas turcas no han dejado de ganar terreno en la programación de la televisión hispana desde que en el 2019 triunfara en la pantalla de Univision el Amor eterno de Kemal y Nihan. La exitosa historia de amor protagonizada por Burak Özçivit y Neslihan Atagül hizo explotar el boom de tipo de historias en Estados Unidos, convirtiéndose en las favoritas del público hispano, como prueban los altos niveles de audiencia que registran actualmente de lunes a viernes La hija del embajador (Univision) y Hercai: amor y venganza (Telemundo), producciones que se han posicionado desde su estreno en el gusto del televidente.

Aunque cada telenovela turca tiene su propio encanto, todas comparten un denominador común: la censura a la que son sometidas en su país de origen por parte del Consejo Superior de la Radiotelevisión de Turquía (RTUK), órgano que impone una serie de restricciones que todas las producciones deben cumplir a rajatabla si no quieren pagar multas millonarias.

Esto explica, por ejemplo, la ausencia de escenas subidas de tono dentro de sus ficciones.

Lo que en las producciones de Telemundo sería algo tan habitual como una escena de pasión entre los protagonistas, en las producciones turcas sería algo casi impensable.

La hija del embajador
La hija del embajador (Univision)
| Credit: UNIVISION

Tan férrea es la censura que sufren las ficciones por parte del gobierno que incluso los pocos besos que se dan sus actores en pantalla deben seguir una serie de directrices.

Lejos de volverse más permisiva, esta censura no ha hecho más que endurecerse durante los últimos años, según se quejaba el año pasado un actor turco al diario El país.

"Ahora, por ejemplo, los besos no pueden durar más de tres segundos", lamentaba.

Hercai
Ebru Şahin y Akin Akinözü, protagonistas de Hercai: amor y venganza (Telemundo)
| Credit: TELEMUNDO

De hecho, tal y como recogieron a principios de año varios medios de comunicación en España, donde las producciones turcas gozan de mucho éxito, una de las telenovelas que se emiten actualmente en el citado país, 'Love is in the air', recibió una multa millonaria en Turquía por los "contenidos eróticos que contradicen las costumbres y las tradiciones de la familia turca", esto debido a una escena en un jacuzzi entre sus protagonistas.

Las telenovelas turcas también se topan con la censura del gobierno a la hora de incluir parejas homosexuales en sus historias, algo que tienen completamente prohibido.

Tanto es así que el año pasado Netflix, el servicio por suscripción estadounidense que opera a nivel mundial, se vio obligado a cancelar el rodaje de una miniserie romántica en el país tras las presiones recibidas por parte del gobierno para que eliminase un personaje gay de sus guiones, según contó el verano pasado a través de su página web el diario La Vanguardia.

Esta censura, sin embargo, no ha impedido el auge de las telenovelas turcas alrededor del mundo ya que el país se ha convertido en los últimos años en uno de los mayores exportadores de ficción televisiva, ganándole terreno a los melodramas mexicanos.