El actor mexicano reconoce que fue difícil que le dieran la oportunidad de protagonizar la serie El Capo por su imagen de galán de telenovela.
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Tras diez años alejado del público latino de los Estados Unidos, Mauricio Islas regresa por la puerta grande a Telemundo como protagonista de El capo, la nueva apuesta estelar de la cadena que se estrenó el pasado martes a las 10 p.m., hora del Este, en sustitución de El Chema.

Con esta historia rompes con tu imagen de galán de telenovela. ¿Te costó mucho aceptar esta serie o eso era precisamente lo que buscabas a estas alturas de tu carrera?
Al contrario. No me costó nada de trabajo aceptarla, pero no fue fácil ganarme la oportunidad que me dieron para hacer el personaje. Precisamente por ser el protagonista de las telenovelas había un grupo de la gente involucrada en el proyecto que decía que Mauricio Islas no era la persona indicada para hacer el personaje porque era el actor de las telenovelas. No por el asunto actoral sino por la imagen precisamente de galán de telenovela. Entonces el director de la serie me fue a ver a una obra de teatro que estaba haciendo en México que se llama Las Criadas, que es una puesta en escena fuerte, y me dijo ‘yo si digo que tú puedes hacer El Capo'. Y entonces me dijo ‘¿puedes hacer casting? porque estamos probando a varios actores' y dije ‘encantado'. Así es cómo empezó todo. Primero me gané el casting. A mí me gusta hacer cosas diferentes inclusive en las mismas telenovelas he hecho personajes diferentes. Entonces me gustan los retos y por ese lado fue muy sencillo. Lo difícil fue que llegaran y me dijeran ‘tú eres El Capo'.

¿Qué tan diferente ha sido grabar esta serie respecto a las telenovelas?
Uno de los principales retos fue el tono porque en las telenovelas estamos acostumbrados al género del melodrama. Esto al ser una superserie el tono va más hacia el realismo puro. Tienes que ser más contenido, incluso el mismo personaje es mucho más contenido en sus emociones. Eso me llevó a hacer un trabajo muy interior, una introspección interna bien padre.

Mauricio Islas en El Capo

¿Te inspiraste en alguien en específico para crear el personaje?
Me metí a ver desde Pablo Escobar, El señor de los Cielos, El Chapo… cantidad de personajes que hay por ahí y llegué a la conclusión de que todos los grandes capos no son ostentosos. Eso me llevó a hacer un José Vicente Solís que no anda con miles de joyas. Él es el Capo, no tiene que presumirlo. Entonces manejar como ese tono fue un reto bien grande.

Con El Capo regresas por todo lo alto a Telemundo. ¿Qué recuerdos guardas de tu etapa en la cadena?
Fue una etapa padrísima. Hice cuatro proyectos increíbles y me dio la oportunidad de internacionalizarme de una manera diferente. Los tiempos de ahora son diferentes. Cuando yo me vine a Telemundo nadie iba y venía tan fácilmente como ahora. Me da mucho gusto después de 10 años regresar otra vez a esta pantalla con un proyecto totalmente diferente a lo que me habían visto hacer. Telemundo siempre me abrió las puertas, me ha recibido impresionante y en esta ocasión vuelve a hacer lo mismo. Me siento muy contento.

¿Qué tanto has cambiado desde entonces hasta ahora?
Tengo más hijos (risas). En eso he cambiado. Tengo una bebé de cuatro meses, una nena hermosa muy querida. Nos tardó casi cinco años en llegar pero gracias a Dios nos llegó.

Te tendrá vuelto loco…
Uy sí, me trae vuelto loco y tengo un chaparrito de seis años que también es mi vida y ahora mi hija que ya cumple 15 años me la llevo de viaje de 15. Nos vamos a ir ella y yo solos de viaje. Entonces la verdad disfrutando mucho a mis hijos, disfrutando mucho a mi mujer. Estoy en una etapa familiar increíble. Ya voy para 10 años con mi pareja. Entonces la verdad bien contento.

¿Por qué hay ver El Capo?
Primero que nada porque es una historia encantadora, muy bien escrita. José Vicente Solís es un personaje que desde el capítulo uno te atrapa. Y el gran elenco que tiene. Está Irán Castillo, Marisol del Olmo, Sara Maldonado…. El elenco es bien sólido. Y es una historia muy clara y muy contundente que no para desde el capítulo uno hasta que termina. Todo el tiempo te trae superatrapado. Te va a cambiar la visión de este tipo de personajes.