June 11, 2018 08:57 AM

Al igual que su personaje en Al otro lado del muro; la vida de Marjorie de Sousa también experimentó un notable cambio a raíz del inicio de grabaciones de la telenovela. Con la llegada de este nuevo proyecto la actriz venezolana no solo inició su andadura en una nueva empresa, Telemundo, tras cinco años siendo artista exclusiva de Televisa; sino que además regresó a trabajar a Estados Unidos, país en el que hace más de una década comenzó su carrera internacional. Por si fuera poco, a la intérprete de 38 años también le tocó encabezar por primera vez una producción siendo mamá y, desafortunadamente para ella, no podía, ni puede aún, sacar a su hijo Matías de México debido al conflicto legal que mantiene con el padre del pequeño, por lo que se vio obligada a estar lejos de su primogénito mientras grababa la serie en Miami. “Obviamente sentía mucho miedo porque era un reto por todos lados, tanto personal, como laboral. Sentía miedo de no cubrir las expectativas conmigo misma, pero sobre todo tenía miedo de no cumplir con lo más importante que era la empresa y mi hijo”, declaraba tiempo atrás Marjorie cuando la serie aún no se había estrenado.

Hoy, tras casi cuatro meses al aire, Al otro lado del muro llega a su fin y el balance que hace la actriz de su participación en esta historia no puede ser más positivo. “Fue un reto bien especial y un personaje que jamás voy a olvidar”, asegura a People En Español. A horas de su desenlace, de Sousa habla con People En Español y recuerda los momentos más especiales que vivió durante la serie. Además la guapa intérprete nos da un aperitivo de lo que podremos ver esta noche en el gran final que Telemundo trasmitirá a las 9 p.m., hora del Este.

Al otro lado del muro llega a su fin, ¿qué balance haces de este protagónico?
Fue un cambio en mi carrera, fue regresar a los Estados Unidos de donde partí mi carrera internacional, fue entrar en un nueva casa con la que me siento muy contenta, confiada, tranquila, fue un personaje distinto a los que venía realizando; una mujer con la que me siento conectada humanamente en muchas situaciones que a lo mejor no son iguales pero que en cuestión de emociones me reflejaba a veces el dolor que podía estar sintiendo yo por cosas personales. Sofía fue un personaje con muchos matices, como la que nos gusta a nosotros ver en televisión: guerrera. Una mujer que sufre, porque todos sufrimos, pero que al final sale adelante. Fue un reto bien especial y un personaje que jamás voy a olvidar.

¿Cómo sentiste la respuesta del público hacia el proyecto?
Sentí mucha conexión con las mujeres. También muchos hombres escribían con respeto y admiración. La gente estuvo muy conectada con los casos que se reflejan en esta historia: el tema de migrar, de tener que dejar todo por tus hijos, de sacrificarnos por ellos… Creo que la gente se conectó muchísimo con las historias y la respuesta fue muy positiva. Tengo cosas muy bonitas escritas en mis redes y también en las de la serie y creo que sí se sintieron muy conectados. Para nosotros lo más importante es que el público lo perciba como real y creo que se logró.

Imagina que tienes un álbum de fotos en el que has ido guardando los momentos más especiales de tu paso por la serie, ¿qué momentos no podrían faltar?
La primera etapa de la serie, por ejemplo, para mí fue muy especial. Tengo que confesar que las escenas con Regina [la niña que hacía de su hija] me hacían sentir como con mi hijo. Eran como espacios donde quería abrazarlo y besarlo y la sentía a ella y la abrazaba y la besaba y te juro que la llegaba a sentir como si fuera mi hijo. Tengo un cariño muy especial por ella y ella por mí. De hecho con su mamá tengo una relación hermosísima. Las escenas del muro también fueron muy fuertes. Estar ahí parados y sentir esa energía de la gente que se queda y la que se va por un sueño, los que logran cruzar y los que se quedan por intentarlo me marcó mucho.

Otra parte que me marcó muchísimo fue cuando estaba en la cárcel. Grabamos en una cárcel de verdad y para mí fue muy fuerte. Hubo momentos donde necesitaba salir corriendo de ahí porque sentía que me ahogaba. Esa energía era muy fuerte y nada bonita. Se sentía horrible imaginar tan solo lo que puede llegar a sentir esa gente. Justo al lado había una cama donde realizaban la pena de muerte y yo decía ‘Dios mío que no me toque hacer esa escena’, porque me tocaba hacer un sueño y yo dije ‘que no se les ocurra hacerla ahí, yo no me quiero acostar ahí’. También cuando me encierran en un camión que me trasladan o cuando me toca volver a cambiar de personalidad y rehacer un personaje porque fue construir nuevamente un personaje, una mujer que es distinta obviamente por fuera y en su manera de hablar, de comportarse…

Y pues la última etapa es bastante interesante porque ya vemos a un mujer mucho más segura, una mujer que cree en el amor pero que está muy decepcionada y siente mucho el hecho de que él no crea en ella, de que Joel hasta el final la señala, la acusa y llega un momento donde ella se rinde y dice ‘ya lo suelto todo, si tú no crees en mí no puedo hacer nada’. Y una escena que marcó muchísimo todo esto fue cuando él le dice ‘te creo, sé que tú no mataste a mi hermana’. Ese día pasó algo muy importante en mi vida personal y esa escena, y también la escena donde Alondra ya grande, reconoce a su mamá como su mamá, pues esas escenas fueron muy fuertes para mí. Debo confesar que me quedé llorando mucho tiempo atrás del escenario porque ese día había pasado algo fuerte en mi vida y fue una manera de drenar esas dos escenas para Marjorie.

Lo bonito de ella es que fue un Ave Fénix, no importa las heridas que tenía, ella poco a poco fue sanando. Cuando la serie se está por terminar ella sigue teniendo heridas pero se da la oportunidad de volver a creer en el amor y de sanar la relación con su hija y de construir una nueva vida entonces creo que todos los capítulos son súper interesantes y así como el público se quedaba en intriga y en suspenso yo creo que todos nosotros también.

Si la Marjorie que comenzaba a grabar esta historia el año pasado se reencontrara ahora con la Marjorie de después de finalizar el proyecto, ¿qué crees que le diría?
Le diría que la amo, que la admiro, que le doy las gracias por ser tan valiente y que yo creo en ella y que sé quién es y creo fielmente en los pasos que da. Aunque por muchos momentos dudó y tenía mucho temor hoy le doy las gracias porque no se equivocó y porque confió en su intuición, porque confío en ella; porque a pesar de tantas heridas confío en el amor y se rodeó de lo más valioso que es el amor de su hijo.

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Y si ahora con la experiencia vivida pudieras darle un consejo a esa Marjorie que comenzaba a grabar el año pasado esta telenovela, ¿cuál sería?
Ese consejo sería que nunca pierda la seguridad en ella, que nunca se sintiera acorralada y tampoco dejara que el miedo la paralizara como en ocasiones lo hizo, que ella siempre supo que esto poco a poco la llevaría a un resultado positivo. No importa lo que las demás personas crean, piensen y digan aquí adentro sabemos perfectamente por qué se hicieron las cosas y le diría que confiara, que confiara mucho más que todo va a estar bien y así ha sido.

¿Qué nos puedes avanzar del último capítulo?
Que va a estar de infarto. Hicimos unas escenas de acción increíbles. Fue muy excitante y emocionante grabar esas escenas. También hay muchas emociones, mucho corazón.

¿Habrá segunda temporada?
No sabemos todavía, eso lo define la producción y el equipo de la empresa. Pero yo estoy contenta con el resultado que hemos tenido y estoy contenta con el trabajo realizado. Creo que ha sido un trabajo impecable. Entonces ya se lo ponemos en manos a Dios y Dios decidirá si nos toca o no.

¿Qué sigue ahora para Marjorie de Sousa?
Ahorita estamos haciendo pruebas para unas cosas, todavía no tenemos nada concreto. Sigo con la obra de teatro El matrimonio perjudica seriamente la salud. La idea es irnos de gira a los Estados Unidos, por ahora seguimos de gira por toda la República Mexicana. Creo que poco a poco se van a ir armando las cosas y ya al final decidiré qué es lo que me conviene, que me interesa y qué quiero hacer. Me faltan por hacer muchas cosas. Hay muchos proyectos que quiero hacer, muchos retos a los que quiero enfrentarme a nivel actoral y a nivel profesional en general. Repito y meto nuevamente a Dios porque él siempre me pone donde debo estar. A veces me pasan unas cosas que digo ‘¿de dónde salió esto?’ Y aquí estoy y pues resulta que era el proyecto que tenía que estar y se lo agradezco.

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