Las actrices colombianas no siempre fueron las grandes amigas que son hoy en día. De hecho, durante las grabaciones de la exitosa telenovela de Telemundo La casa de al lado (2011) la relación entre ambas era muy tensa. "No era chévere ir a grabar, menos tener escenas con Cathy", confesó recientemente la hoy coach de vida Sarah Mintz.

Por Moisés González
Agosto 13, 2020
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Hay telenovelas en las que reina el buen ambiente de trabajo y otras en las que se vuelve muy pesado ir a grabar. Esto último fue lo que le sucedió a Maritza Rodríguezhoy Sarah Mintz– en la exitosa ficción de Telemundo La casa de al lado.

La insana competencia que se encargó de crear la industria durante muchos años entre Catherine Siachoque, quien también formaba parte del elenco de la telenovela, y ella terminó enturbiando el clima de trabajo entre ambas actrices colombianas.

"Hubo una época donde a Catherine y a mí nos comparaban porque éramos villanas, colombianas y también superfashion en las alfombras y el gremio nos pone una competencia que no es real porque ni siquiera uno lo siente así, pero es tan apabullante eso externo que uno termina comiéndose el cuento como si uno viera a su compañera o la compañera la viera a uno como la rival, como la que le está poniendo el pie ahí y se sentía ese peso tan fuerte”, se sinceró años después la también protagonista de la telenovela Silvana sin lana durante un vídeo que compartió en sus redes sociales.

Gabriel Porras, Maritza Rodríguez, Catherine Siachoque y Miguel Varoni en La casa de al lado
Alexander Tamargo/Getty Images

Sarah reconoció que durante las grabaciones las propias chicas de vestuario y maquillaje se encargaban de alimentar esa supuesta rivalidad que existía entre ambas.

"Llegaba la chica de vestuario a decirme ‘mira Cathy se dio cuenta de que te íbamos a poner tal vestuario y ella dijo que por qué ese vestuario… Y a ella también [refiriéndose a Catherine] le llegaban esos cuentos. Era muy pesado grabar, el ambiente era tenso", confesó. "Fueron meses duros donde uno se protegía. No era chévere ir a grabar, menos tener escenas tanto con Cathy como Miguel. Yo sé que para ellos también era pesado".

El ambiente de trabajo se volvió aún más pesado cuando la telenovela se alargó y Maritza pasó a tener mayor protagonismo dentro de la historia.

"La novela se alarga, a mí me agregan un nuevo personaje, obviamente la intensidad participativa de Cathy empezó a bajar. Yo no sé si eso incendió más, no sé, pero se puso más tensa la grabación", aseguró la hoy retirada actriz. "Cuando la novela se acaba, se acaban las grabaciones… Nos seguíamos encontrando en las fiestas, en las alfombras y se sentía esa tensión hasta que un día yo agarré el teléfono y le hablé a Catherine".

Mariza Rodríguez y Catherine Siachoque
Mezcalent (x2)

Esa llamada de teléfono lo cambió todo y fue el principio de una hermosa amistad.

"Ese día hablamos durante horas y nos dimos cuenta de que lastimosamente uno sabiendo quién es, ella sabiendo quién es y nos enredamos por lo que diga la prensa, por lo que digan los pasillos de Telemundo, por pura tontería. Nos dimos cuenta de que yo ni la envidiaba a ella ni ella me envidiaba a mí, que cómo fuimos tan tontas de pasar más de 8 meses grabando una novela una creyendo una cosa de la otra", compartió la inolvidable villana de exitosas telenovelas como Perro amor y El rostro de Analía.

"Ese día nos abrazamos, nos besamos, nos pedimos perdón y empezó una amistad profunda, muy bonita, de llegar al punto de compartirnos qué te vas a poner en tal alfombra, nos asesorábamos mutuamente, como poco a poco fuimos creyendo en la verdad de cada una y nos volvimos de verdad los cuatro muy buenos amigos [refiriéndose también tanto a la pareja de Catherine como a la suya]".