La actriz de exitosas telenovelas como Código postal y Las tontas no van al cielo lleva siete años alejada del mundo de la actuación. En entrevista con People en Español, Jackie cuenta qué la llevó a decir adiós a la televisión y comparte cómo es su vida en la actualidad.

Por Moisés González
Septiembre 25, 2020
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El juego de la vida, Código postal, Las tontas no van al cielo, Mi pecado… la lista de telenovelas en las que participó Jackie García está repleta de éxitos. Desde que debutara en los melodramas mexicanos a finales de la década de los noventa, la actriz de origen cubano, quien emigró a Estados Unidos con 17 años y posteriormente viajó a México con 21 en busca de una oportunidad en el mundo artístico, que logró encontrar, no paró de trabajar encadenando un proyecto tras otro.

"Yo empecé a estudiar en el CEA (Centro de Educación Artística de Televisa) en 1997 y en el 99 ya comencé a trabajar y tuve que dejar la escuela. Ni me gradué. Y ya no paré de trabajar nunca hasta la última telenovela que hice", cuenta Jackie en entrevista vía telefónica con People en Español desde Miami, lugar en el que reside ahora.

Jackie García en el 2008
Mezcalent

"Recuerdo que en mis inicios como actriz tenía mucho miedo e inseguridad porque estaba en un país que no conocía, lejos de mi familia, pero a pesar de todo logré sobrevivir y hacer una carrera que yo considero que fue exitosa el tiempo que duró", asevera. "Me la pasé muy bien, fue muy divertido y pude viajar mucho por todo el mundo. Fue una experiencia increíble".

En el 2013, tras una breve participación en Qué pobres tan ricos, la intérprete de 45 años decidió hacer una pausa voluntaria en su carrera para poder criar a su hija, quien hoy tiene 6 años y desde entonces no ha vuelto a pisar un set de grabación.

Jackie García
Cortesía Jackie García

"Yo quería formar una familia, pero me había esperado para no perder el ritmo que llevaba de trabajo y cuando tengo a mi hija ya era muy difícil las jornadas tan largas de grabación con la bebé en la casa esperándome y fue ahí cuando decidí que tenía que tomar un tiempo. Entonces tomé una pausa para criarla y ya una cosa llevó a la otra y es cuando me salgo del medio", explica la inolvidable Marcela de Código postal.

“Lo que hice para poder estar con la niña fue abrir un negocio que me fue bien y del cual me estuve manteniendo hasta que decidí regresar a Estados Unidos para estar con mi familia tras separarme del padre de la niña. Entonces me regresé para acá y pues aquí la parte actoral no es tan activa como en México y en otros países", relata.

Tras instalarse nuevamente en Estados Unidos y ante la escasez de oportunidades en el mundo de la actuación en Miami, la vida de Jackie terminó tomando otro rumbo.

"Decidí retomar la universidad. En estos momentos estoy haciendo otra vez la universidad. La estoy terminando ya que es algo que había empezado”, cuenta.

La actriz combina sus estudios con su trabajo como secretaria en una oficina.

"Estoy llevando una vida totalmente diferente a la que llevaba. Es una vida un poco más monótona que cuando era actriz, pero no me desagrada tampoco", afirma.

Jackie García
Cortesía Jackie García

Si bien hubo un tiempo en el que pensó que había llegado el fin de su carrera como actriz, hoy Jackie sueña con poder regresar al medio en el que se desenvuelve desde jovencita como pez en el agua y que tantos éxitos le dio en su momento.

"Hubo un tiempo en que dije: 'Tal vez ya este es el fin'. Pero no. La puerta está abierta. Quiero regresar y lo mejor de todo es que ahora sé más lo que quiero, me siento más segura, entonces estoy por supuesto con miras a regresar ahora que en algún momento se pueda regresar un poco a la normalidad tras la pandemia", asegura.

Si bien la vida que lleva ahora no le disgusta, Jackie tiene claro cuál es su pasión.

"Hasta en la oficina cuando estábamos trabajando ahí [antes de la pandemia] la gente me decía: ‘Oye, por qué tú eres así como tan diferente a las personas que trabajan en la oficina, como tan extrovertida’. Ellos no sabían de mi carrera", comparte.

¿Pero qué es lo que más extraña de su anterior vida?

"Lo que más extraño es la libertad que tenía para trabajar en la creatividad. Los trabajos que no tienen que ver con las artes no dejan que uno se exprese totalmente, entonces extraño todo eso, poder usar mi creatividad y mi imaginación en mi trabajo”, admite.

"Y también extraño poder viajar. Viajaba mucho debido a mi trabajo. Ahora es un poco más controlado todo. Tengo un horario fijo, tengo que actuar de cierta manera porque no es lo mismo trabajar con una empresa que trabajar para crear personajes", agrega.

Las telenovelas de Jackie García

El juego de la vida. "Fue el primer proyecto importante en mi carrera. Éramos cuatro protagonistas. Fue una telenovela muy exitosa. Hasta el día de hoy tengo gente que todavía habla de cómo esa telenovela les marcó la vida. Recuerdo también que viajamos a Japón para estar en el mundial de fútbol".

Código postal. "Habían contratado a una protagonista que venía de Colombia y en una de esas fue a su país y no regresó a tiempo para grabar y quedó fuera del proyecto, entonces fue cuando me dijeron que mi personaje iba a crecer y a tener que tomar un poco ese espacio que se quedó vacío de la protagonista. Fue bueno y muy importante".

Código postal
Mezcalent

Las tontas no van al cielo. "Fue un personaje muy bonito. A la gente le gustó mucho. Yo me divertí mucho haciéndolo porque en esa novela éramos un poco más libres para improvisar".

Las tontas no van al cielo

Mi pecado. "Ese proyecto fue muy lindo porque se hizo en Chiapas, una de las zonas más bonitas que tiene México. El productor, Juan Osorio, quería que hiciera una especie de chiapaneca y yo me acuerdo que me preocupé porque soy cubana y no sabía si podía hacerlo. En esa telenovela hacía de una muchacha pueblerina, temerosa. Todavía tengo muchos recuerdos de toda la artesanía chiapaneca. Y por supuesto estaba con Eugenio Siller trabajando que la verdad siempre ha sido un placer trabajar con él porque es muy buen amigo, es muy buena persona y hace el trabajo mucho más fácil y más divertido también.