La ahora joven de 25 años se reencontró con la actriz venezolana y en exclusiva nos cuenta todos los detalles de este esperado reencuentro y cómo era su relación con Gaby en el set de grabación.

By Moisés González
May 14, 2019 08:03 AM

A pesar de que han pasado 21 años del estreno de La usurpadora (1998), muchos recuerdan como si fuera ayer las entrañables escenas que protagonizaron los hijos del personaje que interpretaba Fernando Colunga: Carlitos Bracho (Sergio Miguel) y Lisette Bracho (María Solares), dos carismáticos niños que se robaron el cariño del público con su ternura e innegable talento.

Aunque después de su participación en esta exitosa ficción les perdimos la pista, gracias a las redes sociales hemos vuelto a saber de ellos, especialmente de Lisette, quien en los últimos meses ha tenido una fuerte presencia en el ciberespacio a raíz del estreno en Youtube de una mini serie web inspirada en la trama de La usurpadora que protagoniza la joven actriz.

Precisamente, a través de su Instagram, Solares compartió recientemente una foto en la que posa con la actriz venezolana Gaby Spanic, la eterna protagonista de citada telenovela de Televisa.

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Si bien no se hizo pública hasta ahora, la imagen del reencuentro entre ambas fue tomada hace tres años cuando la ‘niña’ de La usurpadora acudió a ver a Spanic a una obra de teatro.

“Hace 3 años Gaby vino a una obra de teatro en mi ciudad, logré poder saludarla al final, fue un lindo reencuentro, breve, pero increíble”, cuenta en exclusiva Solares a People en Español.

Gaby Spanic se reencuentra con la 'niña' de La usurpadora.
Instagram

La actriz, que ahora trabaja de comunicóloga, guarda los mejores recuerdos de Spanic durante las largas jornadas de grabación que compartieron en 1998 en La usurpadora.

La Usurpadora

“Mi relación era excelente, Gaby es una persona extraordinaria e increíblemente dulce. Entre tomas me leía cuentos y jugaba conmigo juegos de mesa que mi madre llevaba para mí. Siempre me recibía con un caluroso abrazo y me explicaba que en las escenas de Paola debía de ser un poco dura conmigo, que era sólo actuación. Me gustaba correr a abrazarla y en ocasiones me cuidaba como si fuera mi verdadera madre”, recuerda Solares.

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