Los actores colombianos se conocieron grabando un melodrama en Colombia en 2007 y años más tarde, ya como novios, fueron pareja en una producción de Telemundo.

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Carmen Villalobos y Sebastián Caicedo
Carmen Villalobos y Sebastián Caicedo 2009/ 2021
| Credit: Alexander Tamargo/Getty Images; Mezcalent

Se dice fácil, pero cumplir 13 años como pareja dentro del medio artístico es todo un logro. Carmen Villalobos y su esposo, el también actor colombiano Sebastián Caicedo, celebraron a principios de octubre con románticos mensajes en las redes sociales 13 años de vida en común. "Felices 13 años mi amor. Que nos sigamos bailando y disfrutando de este viaje juntos. Te amo con toda mi alma", escribió Villalobos en Instagram. "13 años juntos princesita. Nunca lo imaginamos, que sean muchos más. Te amo", compartió por su parte Caicedo.

Convertidos en una de las parejas más solidas y queridas del medio, la historia de amor de Carmen y Sebastián está estrechamente ligada a su trabajo como actores.

Y es que fue grabando una telenovela en su natal Colombia en 2007 llamada Nadie es eterno en el mundo para Caracol Televisión cuando sus vidas se cruzaron por primera vez.

"Cada quien por su lado, me parecía un tipo guapísimo, yo le parecía guapísima y todo, pero nada. Digamos que todo vino más adelante", contó Villalobos en el programa de televisión Más de ti (Ve Plus) sobre su primera experiencia con Caicedo en un set de grabación.

"Terminamos el proyecto, él sigue haciendo sus proyectos, yo arranco Sin senos no hay paraíso y finalizando Sin senos no hay paraíso volvemos a coincidir y ahí es cuando Cupido nos flecha", agregó la reconocida actriz colombiana. Corría entonces el año 2008.

Poco tiempo después de iniciar su historia de amor, una nueva oportunidad profesional llevó a Carmen y a Sebastián a trabajar de nuevo juntos, esta vez en Estados Unidos de la mano de la cadena Telemundo con la telenovela juvenil Niños ricos, pobres padres (2009).

"Tuvimos la fortuna de grabar Niños ricos, pobres padres, yo era la protagonista y él era el antagonista, entonces fue muy rico porque tuvimos mucho tiempo para compartir", aseveró.

La experiencia de trabajar juntos en esta ocasión fue muy diferente a la primera.

"Trabajar con tu pareja es un poquito raro, muy raro. O sea si me tocara en este momento lo haría feliz de la vida, pero es que es raro porque es que los besos sí son de verdad, o sea ahí con él sí serían como de verdad. Pero también es extraño", se sinceró. "Yo siempre he pensado cuando Sebastián y yo nos teníamos que besar en Niños ricos... que la gente pensaba como 'ay mira, así se besan en la vida real'. Y eso me atormentaba", confesó entre risas.

El resto ya es historia.