La actriz mexicana fue confirmada este miércoles por el productor Juan Osorio como la protagonista de su nuevo melodrama con tintes de comedia, ¿Qué le pasa a mi familia?

Por Moisés González
Agosto 26, 2020
Anuncio

¡Se despejó la incógnita! El productor de exitosas telenovelas como Mi marido tiene más familia y Mi corazón es tuyo, Juan Osorio, confirmó este miércoles en una entrevista para Televisa Espectáculos el nombre de la actriz que encabezará su nueva ficción.

Para sorpresa de muchos, la protagonista de este melodrama con tintes de comedia será Ariadne Díaz, quien se encuentra alejada desde hace varios años de la televisión.

"Bienvenida a este proyecto y bienvenida con el cariño de tu familia y cómo te queremos de verdad y creo que el público te quiere mucho", expresó Osorio ante las cámaras del programa Hoy.

Ariadne Díaz
| Credit: Mezcalent

"Es un personaje muy complejo, es un personaje que tiene que tener drama, comedia pero también un gran carisma, una gran seducción para que haga clic con el protagonista", adelantó el productor sobre el personaje que interpretará la actriz mexicana en esta historia.

La última telenovela que protagonizó Ariadne fue Tenías que ser tú, historia que grabó en 2018 junto a Andrés Palacios, Grettell Valdez y Chantal Andere, entre un gran elenco.

Tras este protagónico, la actriz tomó la decisión de alejarse de la televisión.

"No tengo ganas de hacer novelas, invitaciones tengo muchas, pero ahorita no quiero hacer novelas", se sinceraba a finales del año pasado Ariadne a través de sus redes sociales.

En ¿Qué le pasa a mi familia? la también protagonista de La doble vida de Estela Carrillo interpretará a Regina Rueda, una joven mujer con metas claras y la fortaleza necesaria para alcanzarlas. Ella es asistente ejecutiva del presidente de una importante empresa de ropa y calzado. Debido a un fracaso sentimental, no cree en el amor pero el destino le dará una oportunidad de vivir un bello y divertido romance.

La telenovela inicia cuando Doña Luz, una viuda con tres hijos, recibe un diagnóstico de cáncer terminal y decide tomar medidas extremas para volver a unir a sus hijos adultos y enseñarles una lección. Estos, absortos en su trabajo y ambiciones personales, se han distanciado de su madre y quieren que les herede en vida el terreno en que están su casa y restaurante.

Ella, quien sabe que no le queda mucho tiempo, los enjuicia para obligarlos a cambiar y dejarles la mejor herencia que una madre les puede dar: la unión entre hermanos.