Alberto Gómez, creador de exitosas telenovelas como Gata salvaje y Acorralada, lleva 7 años sin escribir una historia de amor para la televisión. "Los productores consideraron que hacer melodrama romántico era ridículo en esta época".

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Alberto Gómez
Alberto Gómez, escritor de exitosas telenovelas como Mar de amor y Gata salvaje
| Credit: Mezcalent; Instagram Alberto Gómez; Mezcalent

Durante muchos años, Miami se convirtió en una importante sede de producción de telenovelas que vio nacer de la mano de empresas como Fonovideo y Venevision numerosos éxitos que dieron la vuelta al mundo. Uno de los máximos exponentes de esta época dorada que vivió la ciudad fue el escritor venezolano Alberto Gómez, quien creó algunas de las apasionantes historias de amor que cautivaron a millones de televidentes alrededor del mundo, como Gata salvaje, Ángel rebelde y Acorralada. Hace más de un lustro, sin embargo, que Gómez dejó de escribir telenovelas –la última fue Siempre tuya Acapulco (2014) para TV Azteca– obligado por el cambio que experimentó la industria en detrimento del melodrama romántico, que hasta ese momento había sido el contenido predominante.

"Lo más lamentable no es que el público cambió de gustos", asegura el reconocido escritor en entrevista con People en Español, "lo terrible es que los nuevos productores se negaron a hacer el melodrama tradicional pues lo veían como algo arcaico y llenaron la pantalla de violencia, drogas, malas palabras, sexo casi explícito y espantaron a la mayoría del público".

Gómez, quien también escribió para Televisa exitosos melodramas como Mar de amor, Preciosa y El alma no tiene color, entre otros, considera que los productores "se olvidaron de lo familiar y se fueron a lo burdo, a lo efectista". "Los viejos productores por mantenerse vigentes entraron también en esa onda y le dieron en la madre a todo. Se conformaron cada día con ratings más mediocres y justificaban el bajón diciendo que el público se fue a Netflix. No es cierto, el público no se fue a Netflix. Lo obligaron a irse al no ofrecerle lo que quería ver en TV abierta".

El escritor señala que "los productores empezaron a producir pensando en sus propios gustos y no en los gustos del espectador". "Consideraron que hacer melodrama romántico era ridículo en esta época y llegaron las narco series y bioseries que jamás llegaron a ser los booms que aseguraban. La gente tiene tanta hambre de ver historias bonitas, familiares y de amor que el año pasado Los Bridgestone en Netflix fue lo más visto en el mundo entero".

Alberto Gómez
Alberto Gómez junto a la actriz Scarlet Ortiz, amiga y protagonista de sus exitosas telenovelas Secreto de amor y Alma indomable
| Credit: Instagram Alberto Gómez

La muestra de que el público está ávido de seguir viendo este tipo de historias románticas, asegura, radica en el éxito que vuelven a tener cada vez que una cadena las repite. "Novelas de antaño como las Marías de Thalía, La usurpadora, Gata salvaje, Los parientes pobres, Ángel rebelde y varias más vuelven a triunfar a pesar de ser tan repetidas. Mi telenovela Abigail tiene casi 32 años de grabada y hace 2 años fue repetida en Italia con gran éxito. ¿Eso no quiere decir algo?", se pregunta. "Algunas cadenas no quieren asumir eso y así les va".

¿Pero cómo ve en la actualidad el futuro del género? "Las telenovelas están más vivas que nunca y el público, la masa, las añora", afirma.

Gómez reconoce sentirse un "privilegiado" por haber podido vivir la época dorada de los melodramas, primero en Venezuela, luego en México y más tarde en Estados Unidos. "Yo viví y disfruté de la época en que las novelas se vendían en el mundo entero y causaban verdadero furor en lugares como China, Albania, Rusia, Checoslovaquia, España, Italia y muchos lugares más, sin olvidarnos de toda Latinoamérica de punta a punta. Los actores eran verdaderos ídolos de multitudes. Eran novelas que sobrepasaban los 200 y 300 capítulos. En mi caso acababa de escribir una hoy y al día siguiente ya estaba escribiendo la siguiente. Trabajé con un ritmo frenético y agotador, pero gratificante. Gocé al máximo todos esos años y fui parte de los principales países donde se produjeron los mejores melodramas".

Gata salvaje
Gata Salvaje, telenovela escrita por Alberto Gómez
| Credit: Mezcalent

El escritor confiesa que sabía cuándo empezaba una novela, pero nunca cuándo acababa. "Trabajábamos basados en el rating y si los famosos números jugaban a nuestro favor la novela se alargaba como chicle. Entraban y salían personajes y enriquecíamos la historia día a día. Nuestro único termómetro para saber si gustaba era el rating. No existían las redes sociales ni se estilaba trabajar entrevistando a focus groups. Además del rating era una cuestión de sensibilidad, de ponerte en la piel del espectador para saber qué ofrecerle y qué quería ver. Si una novela tambaleaba en el rating se te iba la vida en mejorarla, tomabas acciones inmediatas, cambiabas lo que hiciera falta y la hacías funcionar a cualquier precio".

Sobre los 7 años que lleva sin escribir telenovelas, Gómez comenta que lo han llamado para escribir bioseries y series de violencia, pero "no me siento cómodo".

"Prefiero esperar el resurgir del buen melodrama y a ver qué pasa", concluye.