Tiempo Total
2 H 45 Min
Tiempo Activo
30 Min
Tiempo Prep
15 Min
Porciones
10

Una receta peligrosamente deliciosa. Una vez que pruebes este pastel de tres leches con cajeta, no podrás comer otro. Es mucho más fácil de preparar de lo que te imaginas.

Cómo hacerlo

1. Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa con mantequilla y enharina un molde para hornear mediano.

2. Coloca las yemas de huevo en un tazón grande. Agrega mitad del azúcar y vainilla. Bate con batidora eléctrica a punto de listón (hasta que las yemas hayan tomado un tono amarillo pálido).

3. Lava y seca las aspas de la batidora. Coloca las claras de huevo en un tazón limpio junto con el resto del azúcar, y bate con la batidora eléctrica hasta tener la consistencia de un merengue. Vierte dentro del tazón con las yemas, mezclando con una espátula en forma envolvente.

4. Cierne la harina sobre los huevos y envuelve con cuidado hasta tener una masa uniforme. Vierte dentro del molde engrasado y hornea durante 30 minutos, o hasta que pase la prueba del palillo. Deja enfriar y desmolda.

5. Para preparar las tres leches, bate o licua la leche condensada con la leche evaporada y la media crema.

6. Pincha el pastel tibio varias veces con un tenedor o cuchillo. Vierte pausadamente sobre éste las tres leches, esperando a que las absorba bien. Cubre con plástico y refrigera durante un par de horas.

7. Corta rebanadas individuales del pastel, sirve y baña con un poco de cajeta. (Puedes calentar la cajeta en el horno de microondas durante unos segundos para que quede más líquida).

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