Tiempo Total
1 H 5 Min
Tiempo Activo
20 Min
Tiempo Prep
45 Min
Porciones
100

Mantequilla clarificada, aceite, azúcar y harina es todo lo que necesitas para preparar estas galletas sencillas.

Cómo hacerlo

1. Coloca la mantequilla en una cacerola al fuego más bajo y deja que se derrita lentamente. No la muevas mientras se está derritiendo.

2. Retira y desecha la espuma de la mantequilla con la ayuda de una espumadera, procurando no tocar la grasa de la mantequilla.

3. Con mucho cuidado, vierte la mantequilla derretida dentro de un recipiente de vidrio, de forma que puedas ver la capa de suero en el fondo y la grasa encima. Saca la grasa con un cucharón, cuidando de no tocar el suero y colócala dentro de un tazón. Desecha el suero y mete la mantequilla “clarificada” dentro del congelador por 10 minutos.

4. Saca la mantequilla del congelador y bátela con una batidora eléctrica hasta que se esponje. Añade el aceite y el azúcar y bate hasta incorporar.

5. Cierne la harina y agrégala poco a poco al tazón de la mantequilla, mientras sigues batiendo con la batidora eléctrica.

6. Apaga la batidora y amasa la mezcla hasta tener una masa manejable. Forma bolitas del tamaño de una nuez y acomódalas en las charolas.

7. Hornea las galletas hasta que se hayan dorado ligeramente, aproximadamente 20 minutos.

8. Precalienta el horno a 150 °C. Engrasa ligeramente 2 o 3 charolas para hornear.

Tal Vez Te Guste