Tiempo Total
23 Min
Tiempo Activo
8 Min
Tiempo Prep
15 Min
Porciones
10

Pulpa de guanábana con leche de vaca y leche condensada. Un helado delicioso y fácil de preparar en casa.

Cómo hacerlo

1. Calienta la leche en una olla a fuego medio. Disuelve la fécula de maíz en el agua y mezcla con la leche, moviendo con una cuchara de madera para evitar grumos. Cocina hasta que la leche empiece a hervir. Reduce el fuego a bajo y cocina unos minutos más, hasta que la leche se haya espesado. Retira del fuego.

2. Licua la pulpa de guanábana con la leche condensada, hasta tener una consistencia homogénea. Vierte poco a poco dentro de la olla con la leche, moviendo vigorosamente con la cuchara de madera para integrar perfectamente. Deja enfriar y vierte dentro de un molde de metal o vidrio.

3. Mete el molde al congelador y empieza a checar tu helado después de los primeros 20 minutos. Cuando las orillas empiecen a congelarse, saca del congelador y bate con una batidora eléctrica para deshacer los cristales de hielo. Esto te ayudará a producir un helado más suave y cremoso. Regresa al congelador y repite el procedimiento cada 30 minutos, entre 4 y 5 veces, hasta que el helado esté completamente congelado. Si por alguna razón el helado se endurece demasiado muy rápidamente, colócalo dentro del refrigerador y permite que se suavice un poco antes de batirlo y seguir con el procedimiento.

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