Tiempo Total
15 Min
Tiempo Activo
10 Min
Tiempo Prep
5 Min
Porciones
4

Esta salsa tradicional es producto de una emulsión de yemas de huevo, mantequilla y jugo de limón cocinada a fuego lento. El secreto es mantener el fuego lo suficientemente bajo para que las yemas no se cuajen mientras revuelves constantemente.

Cómo hacerlo

1. Calienta suficiente agua como para un baño maría en un sartén grande.

2. Mezcla las yemas de huevo, jugo de limón, pimienta blanca y 1 cucharada de agua en una cacerola chica. Coloca la cacerola sobre el sartén con agua.

3. Agrega la mantequilla derretida, de 1 a 2 cucharadas a la vez, batiendo constantemente.

4. Si la salsa holandesa se espesa mucho, agrega 1 ó 2 cucharaditas de agua caliente. Continúa batiendo hasta que la mantequilla se incorpore. Mezcla la sal y retira la cacerola del baño maría. Tapa la salsa para que se mantenga tibia hasta que esté lista para servir.

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