Tiempo Total
1 H 35 Min
Tiempo Activo
25 Min
Tiempo Prep
10 Min
Porciones
16

Un aperitivo delicioso para ocasiones especiales o reuniones sencillas. Sirve con rebanadas de baguette tostadas, galletas saladas o totopos de maíz.

Cómo hacerlo

1. Coloca el agua, hígados de pollo y cebolla rebanada en una cacerola mediana. Deja que hierva, reduce el fuego a bajo y tapa. Cocina durante 20 minutos o hasta que los hígados estén cocidos y suaves. Retira del fuego, escurre y desecha las rebanadas de cebolla. Retira y desecha cualquier parte dura de los hígados.

2. Coloca los hígados cocidos en una licuadora o procesador de alimentos y procesa hasta lograr una consistencia suave. Agrega la cebolla picada, vino de jerez, mantequilla, sal, pimienta negra y nez moscada. Licua de nuevo. Engrasa tus manos un poco y forma una especie de montaña con el paté y colócalo en un platón. Refrigera durante 1 hora antes de servir.

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