Tiempo Total
1 H 35 Min
Tiempo Activo
1 H 10 Min
Tiempo Prep
25 Min
Porciones
6

El pollo entero se cocina en vino blanco. Sus jugos se mezclan con brandy, echalote y ajo para crear la salsa en que se bañará la carne al servirse.

Cómo hacerlo

1. Enjuaga bien el pollo y sécalo con una toalla de papel. Frota la piel y cavidad con el jugo de limón, luego espolvorea con sal, pimienta y chile en polvo. Deja reposar durante 15 minutos para que absorba los sabores. Unta el pollo uniformemente con la mantequilla suavizada y rellena la cavidad con la cebolla, ajo y apio. Coloca el pollo con la pechuga hacia arriba en una olla grande. Agrega el vino, tapa la olla y deja que hierva a fuego alto. Reduce el fuego a medio-bajo y cocina hasta que el pollo se haya ablandado, de 1 a 1 1/2 horas.

2. Cuando el pollo se haya cocinado, sácalo de la olla y sigue cocinando el caldo. Derrite 2 cucharadas de mantequilla en una cacerola a fuego medio. Agrega los echalotes y el ajo picado; cocina hasta que los echalotes se hayan acitronado. Cuela el caldo del pollo con una manta de cielo y agrega a la cacerola con los echalotes.

3. Incorpora el brandy y deja que hierva a fuego alto. Reduce el fuego a medio y cocina de 10 a 15 minutos más. Mientras la salsa se está cocinando, retira las verduras de la cavidad del pollo y deséchalas. Retira la pechuga, las piernas y los muslos.

4. Para servir, corta la pechuga en rebanadas de 1 centímetro y acomódala en un platón junto con las piernas y muslos. Baña con la salsa.

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