Tiempo Total
45 Min
Tiempo Activo
15 Min
Tiempo Prep
30 Min
Porciones
4

Las sardinas se fríen hasta que quedan doradas, luego se bañan en una vinagreta de vino blanco con ajo y se sirven con hojas de menta o hierbabuena. Sirve esta botana o entrada con un buen vino blanco.

Cómo hacerlo

1. Corta la cabeza y retira la columna vertebral de las sardinas. Enjuaga y seca con toallas de papel. Pásalas por la harina, sacudiendo el exceso.

2. Calienta el aceite en un sartén a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente, fríe las sardinas (unas cuantas a la vez) hasta que queden doradas y crujientes. Pásalas a un platón y mantenlas calientes.

3. En otro sartén a fuego medio, calienta un poco de aceite. Agrega el ajo y cocina durante alrededor de 30 segundos. Agrega el vino y el vinagre y deja que la mezcla hierva ligeramente, moviendo ocasionalmente. Cuando el líquido se haya reducido a la mitad, vierte la salsa sobre las sardinas y espolvorea con las hojas de menta. Deja que repose durante 1 hora antes de servir para que las sardinas de marinen bien.

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