Tiempo Total
1 H 20 Min
Tiempo Activo
40 Min
Tiempo Prep
40 Min
Porciones
4

Este platillo es considerado uno de los moles más famosos de Puebla. Esta versión es bastante sencilla y lleva ingredientes fáciles de encontrar. Sirve con arroz o frijoles fritos.

Cómo hacerlo

1. Coloca el pollo, ½ cebolla y 1 diente de ajo en una olla. Cubre con agua y agrega sal al gusto. Deja que suelte el hervor a fuego alto, reduce la flama, tapa y cocina a fuego lento hasta que la carne esté suave. Retira el pollo de la olla y reserva el caldo.

2. Tuesta el ajonjolí, las semillas de calabaza y las almendras en un comal a fuego medio-bajo. Retira del comal conforme estén listas, primero el ajonjolí, luego las semillas de calabaza y por último las almendras.

3. Muele estos 3 ingredientes junto con ¼ de taza del caldo del pollo, el clavo, la pimienta, el comino y el orégano.

4. En una cacerola mediana calienta 1 cucharada de aceite y fríe ahí los ingredientes tostados hasta que la grasa brote por encima.

5. Mientras, asa 4 dientes de ajo y los chiles serranos en un comal a fuego medio-alto. Luego muélelos con el resto de la cebolla, cilantro, hojas de lechuga y hojas de rabanito. Reserva.

6. Vierte el resto del aceite en la cacerola de las semillas, agrega la mezcla anterior y cocina sin dejar de mover.

7. Cuando la salsa cambie de color, agrega las piezas de pollo cocidas y el caldo de pollo necesario como para lograr la consistencia de mole. Deja que hierva durante 5 minutos o hasta que espese. Confirma la sazón y si es necesario agrega sal.

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