Tiempo Total
40 Min
Tiempo Activo
30 Min
Tiempo Prep
10 Min
Porciones
5

Las rebanadas de manzana se rocían con gotas de limón y se pueden sazonar con diferentes especias, dependiendo del uso que les quieras dar. El proceso de deshidratación se lleva a cabo dentro del horno precalentado, pero siempre apagado.

Cómo hacerlo

1. Precalienta el horno a 200° centígrados y cubre una charola para hornear con papel encerado.

2. Corta las manzanas en rebanadas delgadas y desecha el corazón y las semillas. Colca las rebanadas de manzana sobre la charola con papel encerado y rocía con gotas de limón al gusto.

3. Dependiendo del uso que les vayas a dar, espolvorea con chile en polvo, sal, canela, comino… o lo que quieras.

4. Apaga el horno precalentado y mete la charola con las manzanas dentro del mismo. Espera a que el horno esté completamente frío antes de retira la charola.

5. Si las manzanas no están lo suficientemente crujientes, vuelve a calentar el horno y regrésalas una vez que lo hayas apagado.

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