Tiempo Total
2 H 5 Min
Tiempo Activo
35 Min
Tiempo Prep
1 H
Porciones
50

Panecitos en forma de cuernos de gacela rellenos con pasta de almendras. Antes de servirse se bañan en miel con agua de azhar y se espolvorean con trocitos de pistacho. Un postre de origen africano.

Cómo hacerlo

1. Precalienta el horno a 150 ºC. Extiende las almendras en una charola de aluminio forrada con papel para hornear. Coloca dentro del horno y hornea de 20 a 25 minutos.

2. Mientras, prepara la masa. Coloca la harina, sal y mantequilla en un tazón, y frota con tus dedos hasta tener una consistencia arenosa. Agrega el huevo, agua de azhar y aceite. Empieza a amasar hasta formar una bola de masa tersa. Si es necesario, agrega un poquito de agua. Envuelve en plástico adherente y deja reposar 30 minutos.

3. Saca las almendras del horno y deja enfriar un poco. Coloca dentro del procesador de alimentos y muele hasta pulverizar uniformemente. Agrega poco a poco el azúcar, huevo, canela y agua de azhar, pulsando el encendido del procesador después de cada adición. Sigue procesando hasta tener una pasta de almendra homogénea.

4. Engrasa tus manos y toma porciones de entre 12 y 15 gramos de pasta. Forma rollos e pasta con extremos delgados. Reserva.

5. Precalienta el horno a 160 ºC. Forra una charola de aluminio con papel para hornear (puedes usar el mismo papel que usaste para las almendras).

6. Extiende mitad de la masa en una superficie enharinada, hasta tener un grosos de 2 milímetros. Coloca un rollito de relleno de almendra en una orilla de la masa y cubre el relleno, sellando las orillas. Moldea presionando con tus dedos, dándole forma de cuernito. Corta con un cortador de masa. Acomoda en la charola forrada. Repite el procedimiento con el resto del relleno y la masa.

7. Coloca la charola en el horno y hornea los cuernitos de gacela hasta que tomen un tono dorado claro, aproximadamente 20 minutos. (No dejes que se doren de más). Deja entibiar.

8. Calienta la miel en una cacerola pequeña. Agrega el agua de azhar y mezcla bien. Sumerge los cuernitos tibios en la miel y acomoda en un platón. Espolvorea con pistachos martajados.

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