Por Úrsula Carranza
Abril 13, 2017
Anuncio

Es el maquillador de la popularísima Kendall Jenner y ha trabajado con estrellas como Eva Longoria y Adriana Lima, además de fungir como embajador global de Estée Lauder. Se trata de Víctor Henao, el talentoso maquillador colombiano, nacido en Medellín, que llegó a los 8 años a Nueva York y hoy día se consolida como uno de los maquilladores más buscados del momento. Conversamos con el talentoso artista sobre su trayectoria, las estrellas con las que ha trabajado y el poder transformador del maquillaje.

¿Cómo descubriste tu vocación de maquillador?

Toda mi vida he sido artista. Toda mi vida he pintado, tomado fotografías. Me he desarrollado mucho en lo que es el arte. Para mí ha sido muy fácil toda mi vida desarrollar esa parte de mi mente, de mí mismo.

¿Cómo empezaste tu carrera?

Cuando tenia 17 años decidí que quería empezar a trabajar en vez de seguir estudiando y empecé a trabajar con Victoria's Secret. Era cuando VS apenas lanzó su línea de maquillaje. En los siguientes 3 a 4 meses conseguí un trabajo con MAC, me desarrollé como artista y trabajé por seis años con ellos. Durante esos años, trabajé en todos los medios, todo lo que es los Grammy, Fashion Week, sesiones de fotos, alfombras rojas, y ahí nació el amor y la pasión por lo que es el maquillaje a otro nivel.

¿Cómo surgió la oportunidad de trabajar con Estée Lauder?

En el 2012 me llamó un amigo… apliqué y desde abril de 2012 estoy trabajando con ellos como embajador global de la marca. Todos los días mi trabajo con ellos cambia. Un día estoy en la oficina hablando de trends, otro día estoy en un laboratorio, viajando por todo el mundo. Otro día estoy con Kendall Jenner, con Joan Smalls, con Liu Wen. Y desde hace como seis meses decidí que quería desarrollar más partes de mi carrera y estoy trabajando con una agencia desarrollando más mi mundo freelance.

¿Cuáles han sido los momentos claves en tu carrera?

Han sido muchos. Por ejemplo, yo hice una jornada de prensa en Colombia hace dos años y medio con MAC que fue después del Met gala, el segundo de Kendall en el que se puso un vestido verde. Yo la maquillé y al día siguiente viajé a Colombia para hacer prensa. En ese momento fue como uno de los momentos más especiales de mi carrera porque volví a Colombia, toda mi familia me vio en la televisión, en las revistas, salí en el diario. Todavía hay momentos que pienso, ‘This is so cool!' como [haber trabajado] en los Oscar's que no había estado nunca, como después de muchos años tener una portada, como trabajar con People en español porque para mí es tan importante que la gente sepa que yo soy latino, imigrante, que mis padres me trajeron a este país a luchar, a crear una vida diferente para mí.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

El poder que yo puedo tener con una mujer y la conexión que podemos tener entre su forma de ser, como se ve ella misma y el poder que yo tengo para transformar ese momento. Hay tantos diferentes aspectos de mi trabajo que la verdad es que yo estoy viviendo mi sueño y mucho más de lo que soñé.

¿Cómo se nota tu lado latino en tu trabajo?

Aunque esté maquillando a alguien, sea muy natural o dramáticamente, mi meta siempre es tener en mente que las mujeres quieren ser sexy y no ‘pretty', bonitas. Puede ser que eso salga de mis raíces latinas. Lo que empodera más a una mujer es su lado sexy.

¿Qué es lo que más te gusta del arte de maquillar?

Una de mis primeras memorias de pequeño era ver a mi mamá. Tenía un vanity, un boudoir rojo con luces y yo me acuerdo tanto observar a mi mamá sentarse frente al espejo, tomándose su tiempo para aplicarse su mascara, su base, su sombra, su labial. Me acuerdo tanto de la transformación de ser mi mamá, cuando se sentó, a ser como un superhero cuando se paró. Me acuerdo tanto de ese momento porque ha sido como una de las cosas más grandes que ha afectado mi carrera y la forma en la que yo trabajo. Cuando tengo una mujer delante de mí mi objetivo más grande es que ella se pare y se sienta como un superhero, como que es la mujer más poderosa del mundo.

Reportaje por Pilar Sopésens