La icónica cartera cambió de nombre para honrar a la querida princesa británica, quien solo pudo disfrutar esta magnífica creación artesana dos años antes de su fallecimiento.

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Todo comenzó en septiembre de 1995, cuando la princesa Diana presidió una cena de gala en París organizada por el conglomerado de marcas de lujo LVMH (Bulgari, Louis Vuitton, Fendi, Celine, Dior...) para celebrar la inauguración de la exposición retrospectiva de Paul Cézanne en el museo de Orsay de la capital francesa. 

Diana Spencer, ya separada del príncipe Carlos, recorrió la muestra y, como es costumbre en los encuentros diplomáticos, recibió como regalo de cortesía el bolso modelo Chouchou de Dior, que aún no había salido a la venta; un presente que sugirió la entonces primera dama de Francia Bernadette Chirac

El pequeño bolso es toda una muestra del savoir faire artesano. Pequeño y con asas cortas de las que cuelgan las iniciales de la firma, la piel que lo recubre con estampado de rejilla está inspirado en las sillas que Christian Dior utilizó en su primer desfile, allá por 1947. Para su elaboración se necesitan 7 artesanos que requieren al menos 8 horas para cortar y montar las 130 piezas de piel que se necesitan y que se cortan y cosen a mano. 

Un mes después de recibirlo, en octubre de 1995, durante la inauguración de una fundación para discapacitados en Birmingham, Inglaterra, Lady Di fue fotografiada abrazando a un niño portando su cartera y esa imagen dio la vuelta al mundo. Como el ícono de moda que era y con su impecable gusto, como podemos comprobar si nos fijamos en algunos de sus mejores looks que hoy en día siguen siendo tendencia, fue una espléndida promoción para la marca francesa.

Princesa Diana y su bolso DIor
Credit: Jayne Fincher/Getty Images

También lo lució en su visita a Argentina y pronto se convirtió en uno de sus accesorios imprescindibles. Tanto es así que la propia Diana encargó que le hicieran un modelo en azul marino para que hiciera juego con sus ojos y se erigió en una madrina de excepción para el coqueto complemento. Este aprecio hizo que sus creadores cambiasen el nombre del diseño a Lady Dior, un juego de palabras con el nombre de la princesa "Lady Di" y el de la casa francesa "Dior". 

Princesa Diana y su bolso DIor
Credit: Cortesía de Dior/ REX SIPA

Así el bolso se convirtió en leyenda, pero lamentablemente, la princesa del pueblo apenas pudo disfrutarlo dos años, pues perdió la vida en un túnel de París, ciudad donde le regalaron la cartera, en agosto de 1997.  

No es la única bolsa que ostenta el honor de ser bautizado tras una famosa. Otros ejemplos son el también icónico Birkin de Hermès, nombrado así por la actriz Jane Birkin, quien recientemente ha sufrido un derrame cerebral. Esta bolsa es un verdadero objeto de deseo y coleccionismo, que se lo pregunten sino a Cardi B, que es una auténtica fanática y tiene ¡más de 30!

De la misma casa, el Kelly, llamado así por la princesa Grace Kelly de Mónaco, y más contemporáneo, de Mulberry tenemos el Alexa, en honor a Alexa Chung. Todos tan hermosos que hasta han sido expuestos en museos