Los colores vibrantes, los estampados de animal y un aire de sofisticación invaden la pasarela de primavera 2018 de la marca americana conocida por sus looks divertidos y femeninos.

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La colección de primavera 2018 de la marca Kate Spade es fiel al estilo femenino y divertido por el que se le conoce a la marca. La presentación se dio lugar en el restaurante “The Oyster Bar” en la famosa Grand Central Station en Nueva York, el cual decoraron con palmas para darle un aire veraniego al ambiente y así complementar la colección.

Inspirado en Nueva Orleans, ciudad conocida por el jazz, la ropa resaltó como siempre por ser sumamente colorida, llena de estampados divertidos y femeninos pero con el sello de sofisticación juvenil por el que se le conoce tanto a la marca. Con estampados florales, zapatos con adornos de mariposa en tercera dimensión y coquetos bolsos con diseños de animales como cocodrilos, la colección primaveral de la marca te transporta al sur de los Estados Unidos y te hace soñar con el sol y el ritmo de su música.

El maquillaje, realizado por Romy Soleimani para MAC Cosmetics, fue inspirado en la humedad de Nueva Orleans. “Es un look muy fresco y hasta deportivo”, explicó la maquilladora. Primero preparó la piel de las modelos con el aceite Essential Oils para hidratarla y darle un glow juvenil. Luego usó la base Face + Body Foundation y un poco de corrector para corregir imperfecciones. Para darle color a las mejillas, la experta mezcló tonos fucsia y rojo del Lip Mix con el fin de crear un rubor en crema. Para terminar el look, cepilló las cejas hacia arriba para que se vieran más llenas y gruesas.

Los peinados del desfile también fueron superfemeninos. Realizados por Bob Recine para TRESemmé, los looks fueron sencillos para no quitarle protagonismo a la ropa. El experto creó colas altas en las modelos de pelo largo y el resto llevaron todas looks diferentes que se adaptaban a sus propias texturas de cabello. El peinado más único de la pasarela consistía en una melena recogida adornada con trozos de plástico transparente que parecían esculturas y, de lejos, coronas.

Las uñas siguieron el patrón de elegancia divertida y juvenil que se realizó en el cabello y en el maquillaje, y fueron inspiradas en la flora y fauna del barrio francés en Nueva Orleans. La famosa manicurista Deborah Lippmann usó dos barnices de su marca homónima y unas perlas falsas para crear un look que ella misma describe como “un look que proyecta estilo personal y sofisticación divertida”. Para lograrlo, usó el rosa pálido “Shape Of My Heart” en toda la uña y con el negro “Fade To Black” creó detalles especiales como una manicura francesa con las puntas negras o una línea fina en medio de la uña. A algunas afortunadas les tocó usar una perla en las uñas como acento femenino. “La mujer Kate Spade tiene un espíritu libre y tiene elegancia, entonces se divierte [con eso]”, explicó Lippmann sobre el look al que le dio un twist sofisticado.