Tras ser descubierta en Miami, la modelo argentina llegó a quedar entre las 10 finalistas de Miss Universo representando a su país y hoy la vemos en las alfombras rojas de los eventos más grandes del mundo de la música como pez en el agua. No te pierdas su historia.

By Irene San Segundo
April 09, 2019 11:48 AM

Un viaje a Miami con sus amigas le cambió la vida para siempre a la modelo argentina Valentina Ferrer. De ahí a las pasarelas, Miss Universo, protagonizar un video musical con J Balvin y terminar recorriendo el mundo con el colombiano. ¿A qué esperas para conocer su historia?

¿Siempre supiste que querías ser modelo?

Desde muy chiquita me gustaba el modelaje y la actuación, pero me crie en una familia muy deportista donde jugábamos más al básquet y hacíamos mucho deporte, y como que se me olvidó la parte de querer ser modelo.

¿Cómo pasaste entonces del básquet a la pasarela?

Después de estudiar educación física en Buenos Aires […], a los 20 años me fui de vacaciones con mis amigas a Miami y ahí es donde Erin Lucas, la directora en su momento de Elite Model [Management], me vio y me preguntó por qué no era modelo. Justo esa semana era la Swim Week, la semana de la moda de trajes de baño de Miami, y me ofrecieron empezar a desfilar por $100 el desfile, que para mí por aquel entonces era un montón de plata, y acepté. Ahora me acuerdo y me río, pero no tenía ni idea de desfilar. Mi referencia eran los desfiles de Victoria's Secret que había visto. Yo salí en la pasarela a lo Alessandra Ambrosio, pero aplaudiendo, haciendo el ridículo… y todas las demás serias, imagínate. […] Como no tenía suficiente experiencia para mostrar mi talento y pedir un visado, a la agencia se le ocurrió que por qué no concursaba en Miss Universo representando a Argentina y acepté.

O sea que en realidad nunca habías soñado con ser reina de belleza.

No, no, al contrario, yo solo sabía de ese mundo de misses por la película de Sandra Bullock [Miss Congeniality].

¿Qué aprendiste de esa experiencia?

Lo más difícil para mí fue la parte de maquillarme y tener que arreglarme todo el tiempo. Admiro a las mujeres que todos los días se maquillan y se peinan, yo no puedo. La realidad es que gracias a [ese concurso] estoy en el momento en el que estoy en mi carrera de modelaje y ahí aprendí a conocerme a mí misma, que no te puedes comparar con nadie, que gracias a Dios cada ser humano es único, ni mejor ni peor, diferente, y por eso tienes que estar dando lo mejor sin estar pensando tanto, y disfrutarlo.

Llegaste muy lejos en el concurso, quedaste entre las 10 primeras. ¿Qué te decía tu familia?

Sí, Argentina hacía treinta años que no llegaba a ese puesto. Ellos siempre entendieron que yo tenía que hacer algo así porque siempre fui la artista de la familia. Armaba coreografías con mis hermanas, pasarelas… ellos siempre sintieron que yo tenía que hacer esto, pero lo de Miss Universo al principio les hizo gracia porque no se lo podían creer. Nunca me maquillé, nunca usé tacones. Mi mamá me decía: "Yo no sé de dónde saliste, Valentina". Ahora por ejemplo les cuento que salgo en revistas de moda [por las] que cualquier persona te felicitaría, pero mi familia no sabe ni qué revistas son esas.

¿Eso te mantiene con los pies en la tierra?

Totalmente y yo lo agradezco. Me mantiene en el mundo real y sin presiones. Yo me voy a ver a mi familia y siento que estoy en la realidad, en lo puro.

Ya te has estrenado en la alfombra roja con J Balvin, ¿cómo elegiste tus looks para esos eventos?

La verdad es que no tuve casi tiempo y me lo solucionó un equipo de estilistas. Me gusta mucho sentirme cómoda y poder seguir siendo yo. Por ejemplo, para Premio Lo Nuestro la idea era buscar un estilo que fuera el mío, pero dentro de lo elegante y arreglado. […] Le di mi toque con el pelo suelto y más fashion, los aretes más modernos.

Kevin Mazur/Getty Images for The Recording Academy

¿Tienes en cuenta también el look que va a llevar él?

[En Premio Lo Nuestro] yo ni sabía lo que se iba a poner. Él analiza más todo en cosas de moda, él sabe. El vestido de los Grammy, por ejemplo, lo conseguí apenas el día antes. Me enseñaron varias opciones, me vi cómoda con ese y listo. [En ocasiones especiales] me gusta [llevar] un estilo elegante y sexy. Ni demasiado sexy ni tan elegante, que me haga verme más grande.

¿Y cuando no estás trabajando?

O muy tomboy, con cosas de hombre y grandotas, o más sexy-roquero, más fashion. Amo los tacones, soy superalta, pero si por mí fuera iría en tacones todo el tiempo. Me encanta Balenciaga, las carteras y las botas, va mucho con mi estilo.

Ahora viajas mucho entre Colombia, Miami y Nueva York, ¿cómo es tu rutina de cuidado de la piel cuando estás volando?

Me gusta meter las mascarillas de un solo uso en el congelador antes de ponérmelas y cuando viajo mucho y cambio de clima [también] me gusta usar una mascarilla para cerrar poros y exfoliantes.

¿Cómo te preparas antes de una sesión de fotos o un casting?

Trato de no comer con mucha sal la noche anterior para no retener líquidos y me gusta mucho ponerme mascarillas frescas por la mañana para deshinchar la cara y que le dé un glow, [además] el maquillaje queda mucho mejor. Me gustan las de La Mer y también los aceites naturales.

¿Cómo vives toda esta atención mediática que estás despertando?

Lo disfruto, me encanta ir a los eventos, me encanta la música y me encanta poder acompañarlo a él. Por esa parte lo disfruto mucho y me siento cómoda con las cámaras, con eso nunca he tenido problema. Ahora, por ejemplo, he empezado a trabajar en la serie de Betty en NY (Telemundo) y me ha encantado la experiencia. Es una serie cómica y a mí me encanta la comedia, reírme de mí misma. El papel soy yo, así que eso es lo mejor, con mi mismo nombre y todo. Fue muy interesante y muy divertido.

Rodrigo Varela/Getty Images for LARAS

¿Te gustaría enfocarte más en la actuación?

Sí, me gustaría poder hacer alguna serie o película, y después dedicarme a tener una familia, seguir trabajando, pero poder criar a mis hijos. No [quiero que sea] a tan largo plazo porque siempre he tenido claro que quiero ser madre joven. Me gustaría tener mínimo tres hijos.

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