By Yolaine Díaz
October 16, 2018

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Meghan Markle y su esposo el príncipe Harry le dieron inicio a su primera gira oficial como esposos el mismo día en que anunciaron la espera de su primer hijo. La pareja llegó a Australia con una gran sonrisa y con evidentes ganas de saludar a los australianos que los esperaban ansiosos. Para este viaje tan importante, la duquesa de Sussex se encargó de llevar atuendos superelegantes y cómodos, al igual que joyería muy especial tanto para su esposo como para ella. Además Markle no se olvidó de empacar sus acostumbrados tacones. Eso sí, nos sorprendió mucho otra de las cosas que se llevó en el importante viaje.

Resulta que ni corta ni perezosa la duquesa entró en su maleta zapatos negros planos, los que al parecer piensa tener a mano para cuando lo necesite durante el tour. Y no pasó mucho tiempo sin que los necesitara.

En su segundo evento en Australia, la pareja se dirigió a la casa de la Ópera de Sídney a saludar a decenas de fans que los esperaban y a posar para los fotógrafos. Para la ocasión la duquesa de eligió un clásico vestido blanco de corte recto de la diseñadora australiana Karen Gee que cuesta $1,800. De hecho el website de la marca tuvo problemas debido a la cantidad de personas que estaban tratando de entrar a comprar la pieza.

Fue precisamente con ese vestido que Markle llevó tacones cremas de punta y una gabardina. Eso solo hasta que pudo, porque cuando encontró la oportunidad dejó a un lado lo tacones y se puso sus flats.

Los coquetos y sencillos zapatos son de la marca Rothys, hechos de botellas de agua recicladas y hasta se pueden lavar. De hecho la marca es conocida por hacer zapatos supercómodos y al parecer Markle no pretende pasar trabajo durante su embarazo. Bien por ella.

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