Aprovechando el lanzamiento de su nueva marca de cosmética, la protagonista de BLackish nos da todos los detalles sobre esa melena que la ha convertido en icono de belleza.

Por Úrsula Carranza
Noviembre 12, 2019
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La actriz, productora y activista afroamericana conocida por su papel protagónico en la popular serie de televisión Black-ish (ABC) se ha convertido en un símbolo del movimiento que celebra el cabello natural y ahora se estrena como empresaria de belleza con el lanzamiento de su nueva línea de productos para cabello rizado.

¿Cómo nace la idea de crear tus propios productos para el cabello rizado?

Mi primera propuesta la hice en el 2008. Me ha tomado diez años lanzarla porque la persona a la que se los mostré en ese momento dudaba de mi credibilidad por ser una actriz. Me acuerdo haberle dicho algo que es cierto incluso ahora y es en lo que he basado mi marca, y es que la mayoría de la gente con pelo rizado, ensortijado o afro nos convertimos en nuestros propios expertos de cabello porque hemos vivido en un mundo donde la industria de la belleza no nos ha apoyado ni celebrado y no ha habido suficientes productos que pudiéramos usar para hidratarlo. Nos hemos vuelto nuestras propias expertas en el baño y yo tenía mucha información que quería compartir.

¿Qué ha cambiado hoy?

Me informé muchísimo. Si bien estos productos los había pensado para mí, descubrí que yo no era la única que los necesitaba. Era toda una comunidad. La industria ha despertado y se ha dado cuenta de la importancia, la belleza y el poder de esta comunidad, y de lo que nos hace falta. Nuestra belleza siempre ha estado ahí. Es ahora que el mundo empieza a entenderla.

Las afroamericanas, como las latinas, tienen una relación especial con su cabello. ¿Cómo fue la tuya?

Yo tuve una maravillosa relación con mi melena de niña. ¡Mi mamá [Diana Ross] y mi familia celebraban mi cabello tal y como salía de mi cabeza! A los 11 o 12 años empecé a verme dentro del contexto del mundo de mi entorno, en la prensa, el entretenimiento, las chicas de mi cole y la idea de que mi pelo no estaba como debería estar para verme bella me forzó a tener una relación conflictiva con él. Hice todo lo que la gente de cabello rizado solía hacer. Ir al salón, alisarlo químicamente, llevarlo siempre recogido. Fue a partir del décimo grado que dejé de alisármelo y empecé a entender, a aceptar y a amar mi melena. Pero no dejaba que nadie me la tocara porque los estilistas, incluso los de color, solo sabían hacer lo que dictaba la sociedad.

¿Cuéntanos cómo es tu rutina de belleza en general?

Está basada en la relación sagrada que tengo con mi interior y en lo que como. No bebo café, tomo litros de agua, duermo y río lo más que puedo. Estos son los mejores tips de belleza del mundo. Trato de no consumir azúcar porque eso cambia mi piel. Me encanta hidratármela. No uso mucho maquillaje ya que me gusta como luce mi cara y mi cutis cuando están al natural. Incluso para alfombras y sesiones de fotos no me pongo base de maquillaje. Prefiero hidratarme bien la piel con maravillosos productos, ponerme un iluminador con dos gotas de aceite. Tarte tiene un primer para las cejas que es increíble que se llama Opening Act y Benefit hace un rímel que se llama They're Real que adoro. Me gusta hacerme las cejas naturales, que se vea como que son mis vellos. Me fascina cuando mis pecas se notan y pintarme los labios.

Lo natural es claramente lo tuyo…

Realmente me gusta como la gente luce al natural. A veces veo estos videos de maquillaje en los que a la persona se la ve bella al comienzo y cuando acaba el video uno se pregunta quién es. El maquillaje es una expresión artística, pero en mi estética personal uno no se puede ver más bella que cuando se levanta por la mañana o sonríe.

Eres una de las artistas de las que más se habla en la alfombra roja. ¿Cómo eliges lo que te pones?

Cambio mucho, pero lo que define mi estilo es que es alegre, elegante y poderoso. Para la alfombra roja elijo lo que me hace feliz y no tiene nada que ver con la otra gente. Me ha tomado muchos años estar en una posición en la que puedo ponerme la ropa con la que siempre he soñado. Así que si hay algo que es brillante y alegre, me lo pongo.

Tu mamá es un ícono mundial. ¿Qué lecciones de estilo aprendiste de ella?

Yo la llamo “un tesoro internacional”. A ser honesta con quien tú eres. Mi mamá es una de las mujeres más glamorosas y elegantes que conozco, así que creo que he heredado [ese gusto]. El vestirme de acuerdo a la ocasión también… y el que ser sexy tiene que ver con el misterio y no con mostrarlo todo.