Cómo pasar de vivir en un coche a maquillar a la mismísima Beyoncé. Vas a querer saberlo todo de la historia de Rokael Lizama, el maquillador de las estrellas.

Por Irene San Segundo
Septiembre 19, 2018
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Antes, mucho antes de maquillar a Beyoncé, Mariah Carey o las Kardashian, Rokael Lizama dormía en un coche hasta que alguien se cruzó en su camino y le cambió la vida para siempre. Conoce la historia del maquillador de las estrellas que está viviendo su sueño acompañando entre bastidores a la megaestrella en su última gira, On the Run II.

“Mi golpe de suerte llegó cuando empecé a trabajar con Lilly Ghalichi”, recuerda el maquillador sobre su amiga, influencer y reina de las redes con 3 millones de seguidores en Instagram y su propia marca de pestañas. “Por aquel entonces yo vivía en mi coche y un día me dijo “mira, yo estoy viajando todo el tiempo, ¿por qué no te quedas en mi casa? Entonces hicimos un trato, yo le pagaría en servicios de maquillaje y a cambio vivía en su apartamento. Pasé de vivir en un Mazda a vivir en un dúplex en West Hollywood”, cuenta en esta entrevista para Refinery 29.

Después de encargarse del maquillaje de Ghalichi en su programa de telerrealidad The Shas of Sunset, empezó a recibir llamadas de famosas como Mel B, La La Anthony y Kelly Rowland, la ex Destiny´s Child… Una cosa llevó a la otra y así, después de maquillar primero a su madre, Tina Knowles, Lizama terminó haciéndole el maquillaje a la mismísima Beyoncé.

Y se preguntarán cómo es estar cara a cara con la Queen B de la música día sí y día también. Lizama lo sabe my bien. “Ella está super involucrada en todo lo que hace, pero especialmente en todo lo que tenga que ver con su imagen”, dice. “La lección más importante que he aprendido de ella es la ética de trabajo y siempre retarte a ti mismo a pasar a otro nivel y hacer cosas que nunca habías hecho antes”.

Sin duda después de su experiencia personal, él tiene muy claro que no hay metas imposibles. “Mi historia es una prueba de que no importa de dónde vengas ni lo difícil que parezcan las cosas, las cosas pueden cambiar en un segundo […]Todos tenemos unos talentos que compartir con el mundo. Yo lucho cada día para estar orgulloso de mi mismo y que mi cultura también lo esté”.