La primera dama de Estados Unidos y la abogada de derechos humanos se batieron en un duelo de estilo esta semana en la sede de Naciones Unidos

Por Irene San Segundo
Septiembre 21, 2017
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Todo lo que se pone la primera dama se convierte en polémica. Si usa tacones, si gasta demasiado o si, como hizo ayer en su visita a la sede de Naciones Unidas en Nueva York, elige un vestido muy llamativo. En esta ocasión se trataba de un diseño firmado por Delpozo – es la tercera vez que recurre a este diseñador– que llamaba la atención por su color fucsia y mangas abullonadas extragrandes.

El abrigo-vestido que escogió Melania para dar su discurso ha sido criticadísimo en las redes sociales donde, además de comparar su outfit con personajes de dibujos animados y mostrarse muy en contra de su elección de vestuario por lo chillón del color, muchos criticaron que se atreviera a mencionar en su speech que “ningún niño debe pasar hambre” mientras llevaba puesto un vestido valorado en $2,950.

Otra de las mujeres que marcan tendencia que ha visitado la ONU por trabajo estos días ha sido Amal Clooney, la abogada especialista en derechos humanos con el armario más estudiado y comentado del mundo. A pesar de que los motivos que llevaron a la letrada al consejo de seguridad de esta institución son muy importantes para la política internacional, recuerdo que en este espacio nos dedicamos a explicar, comentar y compartir tendencias y el estilo en el mundo de la moda y las celebridades y solo por eso no entramos en más detalle sobre el trabajo de Clooney.

Volviendo a materia fashion, a diferencia de Trump, ella eligió un traje naranja de dos piezas combinado con una blusa en un tono más claro del mismo color y accesorios a juego en color beige. Aunque el color de su conjunto también era llamativo, el diseño sobrio y clásico de la pieza le daba un aire más profesional y apropiado para el escenario y el momento en el que las dos se reunieron con líderes políticos de todo el mundo. Y tú, ¿qué piensas?