Si te preguntas cuál es la manera más ecológica de deshacerte de tus toallas o cómo alargar la vida de tu ropa, la diseñadora y experta en reciclaje textil tiene la respuesta.

Por Irene San Segundo
Junio 12, 2020
Anuncio

Si te preocupa el medio ambiente y te interesa la moda sostenible tienes que conocer a esta diseñadora colombiana que se dedica a reciclar tejidos de la manera más creativa que te puedas imaginar. Hablamos con ella de cómo reciclar ropa de la manera más ecológica y mucho más.

¿A qué se dedica exactamente una recycling manager en cuestión de moda?

Para aquellos que no están familiarizados con el mundo de la sostenibilidad textil, en simples palabras me dedico a extender el ciclo de vida de textiles y prendas ya descartados por otros. Una de las formas en las cuales hago esto es como Recycling Manager para Eileen Fisher Inc. una marca de ropa para mujeres que tiene un programa llamado Renew el cual ofrece a sus clientes la oportunidad de devolver la ropa que ya no quieren en lugar de descartarla como basura.

¿Y qué pasa con esa ropa usada después?

Durante los últimos 9 años he tenido la responsabilidad de colaborar y liderar la creación de procedimientos para identificar qué hacer con estos materiales y darles un nuevo ciclo de vida, sea en su reventa, remanufactura o reciclando su fibra. Además, como artista textil, también reciclo y extiendo el uso de dichos materiales textiles por medio de una técnica de conversión de tejido, felting, una especie de fieltro, donde ya no solo se prensan los materiales, si no que se utilizan unas agujas que mecánicamente entrelazan sus fibras y de esta forma se obtienen nuevas telas que se pueden usar como piezas de arte, tela para diseñar ropa nueva o almohadas decorativas.

Estás rodeada de telas y diferentes tejidos todo el tiempo. ¿Cuál es el material o tejido más difícil de reciclar o reutilizar en tu experiencia?

Los tejidos más difíciles de reciclar en este momento son los tejidos mixtos y especialmente aquellos mezclados con materiales sintéticos, como el spandex y la lycra. El problema yace en que aún no se han desarrollado a gran escala técnicas y procedimientos que logren separar las fibras sintéticas para ser recicladas acordemente. Por eso recomiendo que a la hora de comprar ropa tratemos de escoger prendas hechas de fibras naturales como el algodón, el lino o la seda. En la industria de reciclaje textil se ha avanzado más en las formas en que se pueden reciclar estas fibras naturales comparada con los tejidos mixtos, pero espero que al crear conciencia entre el público sobre la sostenibilidad textil, los cambios requeridos se apresuren.

Como experta en extender la vida de la ropa, ¿algunos consejos o ideas de qué hacer con calcetines y sostenes viejos? ¿Y toallas?

Lo primero siempre es tratar de cuidar y seguir las guías de lavado sugeridas para prolongar su uso práctico. Como segunda medida siempre tenemos la opción de tratar de remendar o modificar. Hoy en día el internet está lleno de videos tutoriales que nos muestran ejemplos de cómo hacerlo. Las toallas en especial, siempre las podemos reciclar en nuestro hogar como trapos de limpieza. Cuando ya hemos agotado todas estas medidas lo mejor en mi opinión es poner estas prendas en los contenedores de colección de ropa que encuentras en muchas partes. La ropa que no se puede usar para la reventa usualmente se envia a recicladores textiles que convierten este material en aislamientos de edificios, trapos o capas para alfombras y tapetes entre otras cosas. A pesar de que de esta forma el material textil pierde su valor original, es la mejor opción para prolongar su uso que tenemos en el momento.

¿Qué le dices a aquellos que se quejan de no poder acceder a moda sostenible porque es más cara que el fast fashion?

Está claro que la moda sostenible tiene un precio mucho más elevado dado a que se requiere mayor intensidad de trabajo, se están usando materiales de mejor calidad para que su uso práctico sea más prolongado y producidos por trabajadores donde sus derechos están siendo respetados y remunerados justamente. Creo que a medida que crezca la demanda y el proceso se haga más eficiente, los precios podrán ser más accesibles. Por ahora y en mi opinión, tenemos la opción de comprar menos ropa al encontrar un estilo con el cual nos identificamos y nos sintamos cómodos para no tener que seguir las tendencias de la moda del fast Fashion que cambian cada dos semanas. De esta forma podríamos invertir en ropa sostenible y de mejor calidad que por su precio vas a querer cuidar y tener por mucho más tiempo en tu armario. También tenemos la opción de comprar ropa de segunda mano a precios muy accesibles. La industria de la ropa de segunda mano tiene proyecciones a crecer significativamente a futuro, lo que demuestra que la percepción del consumidor hacia este tipo de ropa está cambiando y estamos siendo más conscientes de cómo afectan nuestras decisiones al medio ambiente y a nuestro bolsillo a la hora de comprar.