La campaña #LowestWageChallenge pretende promover una moda más sostenible y mejorar las condiciones en las que viven las personas que las fabrican en todo el mundo. ¡Más del 80 por ciento son mujeres!

Por Irene San Segundo
Noviembre 08, 2019
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¿Sabías que solo el 2 por ciento de los trabajadores del sector de fabricación de ropa cobran un salario digno? Además, la inmensa mayoría son mujeres. Este dato demoledor es lo que movió a Barret Bard, presidente de la marca de moda y accesorios ABLE, y Patrick Woodward, fundador de la firma de calzado con base en Perú Nisolo, a buscar maneras de asegurarse de que las trabajadoras y trabajadores en todos los puntos de sus cadenas de montaje, independientemente de dónde vivan, tuvieran un salario decente.

Gracias a un proceso de auditoría al que están sometiendo a sus fábricas, estas dos marcas tienen información exacta de las condiciones en las que viven sus empleados y desde hoy, con su campaña Lowest Wage Challenge, quieren animar a otras marcas del sector a que también publiquen los suyos. El objetivo, según ha explicado Woodward a los medios de comunicación, es no solo asegurar más transparencia y proteger a los trabajadores más vulnerables si no también hacer reflexionar a cada compañía sobre su forma de producir ropa. “¿Cuánto gana el empleado que menos gana de tu empresa? Es una pregunta muy poderosa”, ha dicho.

Según los reportes de ABLE, el empleado con el sueldo más bajo de su taller en Nashville cobra $14 la hora, muy por encima del salario mínimo del país, que actualmente es de $7,25 por hora. Mientras que en Etiopía, el país africano donde trabajan con varias fábricas, el salario digno está marcado en 4,000 birrs etíopes, unos $135. La única de sus fábricas en las que el salario más bajo llega a ese mínimo es la que ya ha completado el proceso de auditoría y el resto, que están en el proceso, está por debajo. En una de las fábricas el empleado que menos cobra ingresa al mes unos $67 aproximadamente.

“Si la gente supiera lo que cobra realmente la persona que le ha hecho la ropa, le darían otro valor”, dice Bard.