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Whitney Buha, de Chicago, decidió inyectarse botox para abrir su mirada. Un error en la zona de aplicación le ha dejado los ojos completamente diferentes y parece que no tiene solución a corto plazo.

Por Pilar Sopeséns
Marzo 30, 2021
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Cuando Whitney Buha, una bloguera de Chicago, cumplió 30 años, decidió comenzar a utilizar botox para alisar algunas zonas de su rostro con las que no se sentía a gusto, como la frente o las líneas de expresión que se le marcaban entre las cejas.

A principios de este mes de marzo, poco después de cumplir los 33, asistió a su centro de confianza, un spa médico de la zona, para recibir nuevas inyecciones que le hicieran lucir unas cejas más elevadas y una mirada más abierta. Tras recibir varias dosis en la zona de los ojos, Buha se dio cuenta de que algo no iba bien. 

"Después de mi cita, mi ceja izquierda estaba más baja que la derecha, así que volví a la consulta para que me añadieran 4 unidades en la ceja para elevarla y que quedasen igual. Tres días después de esa visita esto es lo que ha pasado", compartió la bloguera en su cuenta de Instagram mientras muestra la diferencia entre sus ojos. 

Bloguera Chicago botox ojos fallo
Credit: IG/ Whitney Buha

Lo que le ha ocurrido a su párpado se conoce como ptosis. Se produce porque la persona que le inyectó, pinchó en el lugar equivocado y el músculo se ha relajado demasiado, haciendo que caiga sobre el ojo. "Mi ojo derecho está más abierto que antes del botox, también mi ceja, que es lo que yo quería. Y el otro… es tan embarazoso… Yo no quería esto", afirmó. 

Experta en marketing, Buha trabaja para una empresa tecnológica y en su tiempo libre se dedica a compartir consejos sobre moda, belleza y estilo de vida. Pese al impacto que ha tenido esta experiencia en su día a día, y al contrario que muchas personas de la esfera blogger que niegan haberse sometido a ningún procedimiento estético, Buha ha compartido todos los detalles de su odisea con sus seguidores, respondiendo incluso a preguntas comprometidas. 

"He estado usando botox durante tres años y nunca he tenido problemas hasta ahora. He utilizado rellenos bajo mis ojos porque tenía grandes bolsas. Me he inyectado botox en la frente, entre las cejas y también me he hecho un levantamiento de labio [con botox]", comentó en uno de sus videos. 

Otra de las peguntas habituales que ha recibido es si volverá a utilizar botox en el futuro y si acudiría a la misma persona para hacerlo. "Voy a volver a usar botox en el futuro, no durante un tiempo, me dará nervios, pero lo volveré a hacer", afirmó. "No volveré a la misma persona, es una enfermera, no cirujana plástica [Aunque] había estado yendo a esa persona durante un año, y nunca había tenido problemas". 

También le preguntaron si había recibido la vacuna contra la Covid-19 -que no es el caso de la bloguera- pues un par de personas con rellenos dérmicos habían sufrido efectos secundarios como hinchazón y enrojecimiento, aunque tal y como nos comentó el Doctor Gabriel Chiu, cirujano plástico y fundador de la clínica Beverly Hills Plastic Surgery Inc., es totalmente seguro para las personas con botox vacunarse

A las dos semanas de seguir con el ojo caído, Buha buscó la opinión de varios expertos para encontrar una solución. "En este punto me han dicho que no hay solución. No puedes disolver el botox, no puedes disolver el relleno. Obviamente no quieren ponerme más porque mi ojo izquierdo está entumecido", compartió. "Me han dicho cosas diferentes. Es muy triste porque parezco una loca y tengo que lidiar con esto todos los días". 

Un nuevo problema que se sumó a su párpado caído es el sobreesfuerzo que está haciendo su ojo derecho para suplir la pérdida de visión. "Como no veo bien con el ojo izquierdo mi ojo derecho está tratando de compensar abriéndose más para ayudar al otro ojo. No podemos hacer nada por él hasta que el otro se abra un poco más", explicó sin perder la sonrisa en una de las publicaciones que realiza a diario para seguir documentando su odisea. 

Bloguera Chicago botox ojos fallo
Credit: IG/ Whitney Buha

Tras consultar con cirujanos plásticos, enfermeras y seguidores que consumen botox, la bloguera contactó con Brittony Croasdell, la directora médica del spa médico The Fitz, quien le propone varias soluciones para su situación con las que se siente muy emocionada.

"Entiendo que me vais a juzgar y vais a pensar que estoy loca pero esto es lo que me ha dicho la profesional. Se supone que ella es la mejor, es la directora médica de The Fitz, entrena a todos los que inyectan rellenos en la zona, y me ha recomendado añadir dos unidades de botox en el párpado cerca de la línea de las pestañas", expuso en su cuenta de Instagram. "¿Por qué inyectaría más botox? Lo sé, hemos debatido, hemos hablado mucho pero voy a ir con su recomendación y me voy a inyectar y además, usar las gotas Upneeq, prescritas por oftalmólogos que ayudan a abrir el párpado entre 1 y 2 milímetros". 

Así que Buha recibió dos unidades de botox en el párpado de su ojo izquierdo y mientras esperaba que le hiciera efecto, un proceso que podría tardar hasta dos semanas, decidió apostar también por el uso de unas gotas para los ojos que alivian los síntomas de la ptosis. Ahí encuentra un nuevo problema. El precio de las gotas no está cubierto por su seguro y asciende a $750. Además, las farmacias de la zona no las tienen en stock y, una vez pagadas, tardaría en recibirlas. 

Tras investigar otras manera de conseguirlas, comunicarse con varias farmacias, obtener una justificación de su médico e incluso conseguir que el medical spa donde le inyectaron incorrectamente pague por las gotas, a través de su doctora contacta directamente con la farmacéutica que las fabrica y acceden a mandárselas directamente a su casa por $105. 

Mientras las gotas llegan, Buha decidió probar diferentes consejos que le han dado para mejorar su aspecto, en especial porque su ojo derecho parecía cada día más abierto. "No tengo muchas esperanzas y parece que me va a tocar esperar, pero si puedo hacer algo por acelerar el proceso sería genial", confesó. 

Entre esas recomendaciones, aplicar calor, masajear la zona con vibraciones, hacer ejercicio, taparse el ojo derecho para hacer que el izquierdo trabaje e incluso acupuntura. Pero nada parece haber hecho efecto. 

Hace tan solo unos días que la bloguera recibió las gotas y ha comenzado a usarlas, pero tal y como ella misma explica, la única solución parece que la proveerá el tiempo. "Se supone que el efecto sobre el párpado se desvanecerá antes que el resto del botox, que me dura unos cinco meses. Así que sí, ¡espero que ahí desaparezca antes!", apuntó ilusionada. 

Seguiremos la evolución de los ojos de Whitney a través de su cuenta de Instagram Something Whitty y esperamos que realmente se recupere pronto y esta experiencia no afecte a su salud. Experiencias como esta nos enseñan que en medicina es especialmente importante ponerse en manos de expertos con experiencia. ¡Gracias por compartir tu aventura!