“Hice cosas en esta película que no hubiera hecho por alguien jamás”, admitió la actriz cubana al hablar de las escenas subidas de tono en el filme biográfico de Marilyn Monroe que se estrenará muy pronto en Netflix.
Anuncio

El estreno de la película biográfica de Marilyn Monroe está a la vuelta de la esquina y Ana de Armas aprovechó la oportunidad para hablar de cómo se preparó para dar vida a este icónico personaje que marcó toda una época tanto en los Estados Unidos como en el resto del mundo.

En una entrevista con Variety, la actriz de 34 años confesó que el hecho de saber que su desnudo en el largometraje se hará viral en el mundo cibernético la hace sentir asqueada, pero que entiende no puede hacer nada al respecto.

"Sé que se va a volver viral y es repugnante", dijo la actriz cubana protagonista de filmes como Knives Out y Deep Water. Continuó: "Es molesto solo pensar en eso. No puedo controlarlo; realmente no puedes controlar lo que hacen y cómo sacan las cosas de contexto".

Agregó sobre sus escenas de desnudos extraídas de la película: "No creo que sentí dudas; simplemente me dio mal sabor pensar en el futuro de esos clips. Hice cosas en esta película que nunca hubiera hecho por alguien más", señaló de Armas. "Lo hice por ella [Monroe], y lo hice por Andrew Dominik [director cinematográfico]".

Ana de Armas
Credit: Michael Buckner/Variety via Getty Images

Blonde se estrenará en la plataforma de Netflix este próximo miércoles 28 de septiembre, pero tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Venecia a principios de este mes, donde de Armas recibió una ovación de pie de 14 minutos, según reportes del New York Post.

La película está basada en la novela del mismo nombre de Joyce Carol Oates de 2000 y también está protagonizada por Adrien Brody, Bobby Cannavale, Xavier Samuel, Toby Huss y Julianne Nicholson.

La ex de Ben Affleck confesó que antes de que se iniciaran las grabaciones, acudió a la tumba de la fallecida artista estadounidense para 'pedirle permiso' para interpretarla en la película.

''Teníamos una enorme tarjeta en la que todos pusimos mensajes para ella. Entonces, fuimos al cementerio y la pusimos sobre su lápida. De alguna manera, estábamos preguntando si podíamos hacer la película. Todos sentimos la gran responsabilidad que es y teníamos clara la parte de la historia que queríamos contar: la de Norma Jeane, la persona tras el personaje de Marylin Monroe''.