La demanda fue interpuesta en Los Ángeles en el 2013.

Por Yolaine Díaz
Enero 29, 2018
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Trabajar en una tienda popular tiene sus ventajas. Aparte de ser el primero en ver los nuevo estilos, recibes descuentos para comprar las piezas que te gustan. Aunque no podemos negar que eso a veces es un arma de doble filo. Y es que muchos terminan gastándose todo el cheque en el mismo establecimiento. Ahora bien, en la mayoría de las tiendas, los empleados pueden comprarse lo que quieran para usarlo mientras trabajan, pero también tienen la libertad de ponerse ropa de otras marcas. Sin embargo los empleados de varios establecimientos de la tienda Abercrombie aseguran que para trabajar ahí eran obligados a usar solamente ropa de la marca y de la tienda hermana Hollister.

Esta es la razón por la que la compañía fue demandada en el 2013 por más de 260,000 de empleados de Los Ángeles, Nueva York, Florida y Massachusetts, quienes alegaron que estaban siendo forzados a comprar ropa de la marca para trabajar y que la compañía nunca les reembolsó el dinero. Y es que resulta que la ley de dichos estados requiere que el dinero invertido en la compra de un uniforme o de ropa de una marca específica, sea devuelto al empleado.

Además estos empleados acusaron la empresa de pagarles las horas trabajadas por menos del sueldo mínimo y que ni siquiera los descuentos que les ofrecían los ayudaba con los gastos.

Aunque durante el litigio Abercrombie aseguró que los empleados compraban la ropa por su propia iniciativa e incluso firmaban un documento después de cada compra que estipulaba que esta había sido voluntaria, la empresa aceptó pagar 25 millones que serán distribuidos entre los empleados a los que se les negó el pago por la ropa que compraron para trabajar.

Sin embargo de esos 25 millones que la tienda depositará en un fondo, solo 16.68 llegará a los empleados, ya que el resto irá los abogados.