Un excombatiente argentino de la Guerra de las Maldivas sorprendió a sus camaradas con su nueva identidad como Tahiana.

By la redacción de People en Español
April 04, 2017 07:10 PM

 

A los 35 años después de haber prestado sus servicio militar en la Guerra de las Malvinas, el argentino Osvaldo Marrine enfrenta otra batalla no menos difícil: que lo acepten como mujer.

Según el diario bonaerense Clarín, el veterano de 52 años tiene el síndrome de Klinefelter, una alteración cromosómica que consiste en la existencia de dos cromosomas X y uno Y, en lugar de  XX o XY.

La excombatiente revela que desde la primaria tenía una guerra interna entre ser hombre o mujer, pero que condicionada por su familia tuvo que seguir el derrotero masculino. Incluso mientras combatía como soldado en las Malvinas cuando tenia 18 años ya se sentía una inclinación femenina, aunque no podía manifestarla en las trincheras bajo el bombardeo del Ejército británico.

Facebook/Tahiana Reng

Ya de regreso a su país, cuando cumplió 21 años, consultó a un especialista que le dio el diagnóstico del síndrome que padece. Pero aún incapaz de cambiar de sexo, comenzó un tratamiento de testosterona que lo masculinizó, le hizo crecer barba y experimentó cambios a nivel sexual, al punto que se casó y tuvo dos hijos.

Pero hace dos años decidió acabar con ese tratamiento con testosterona porque dijo que le causaba un desequilibrio hormonal, cambios bruscos de carácter e, incluso, agresividad.

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Los efectos no se hicieron esperar y, además de sentirse mejor, su cuerpo sufrió una metamorfosis: le crecieron los pechos y adelgazó su cintura, a la vez que perdió el vello corporal. Como para entonces ya no vivía con su mujer, decidió convertirse en Tahiana.

Con esa nueva identidad acudió a la conmemoración de uno de los aniversarios de Maldivas, donde asegura que se sintió muy cómoda al ver cómo los otros excombatientes la recibieron y trataron con respeto.

A quienes no les está siendo nada fácil aceptarlo como mujer es a su familia. “Tengo tres hermanos que dejaron de hablarme cuando abandoné la testosterona. Espero que esta situación se revierta algún día”, apuntó.

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