Lisa Martin vence todos los obstáculos de salud y celebra airosa haber sobrevivido a la COVID-19.

Por Isis Sauceda/Los Angeles
Enero 02, 2021
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Una mujer de Georgia venció todos los pronósticos médicos y le dio la bienvenida al nuevo año de una manera inesperada.

La familia de Lisa Martin, de 49 años, no podría estar más agradecida y feliz, luego del milagro que permitió a la madre de cuatro hijos continuar con vida tras haber sido ingresada en un hospital por complicaciones de la COVID-19, el pasado septiembre.

Luego de pasar casi dos meses en el hospital con la ayuda de un ventilador, estar en coma por alrededor de 40 días y sufrir un infarto cerebral, los médicos determinaron que era el momento de despedir a Lisa y desconectarla del soporte vital, por lo que contactaron a su familia con la desafortunada noticia.

“El hospital llamó a la familia para que se despidiera. Ellos decidieron darle once días antes de tomar la decisión de quitarle el ventilador que la estaba ayudando a respirar”, publicó el hospital en su cuenta de Facebook.

Lisa Martin
| Credit: Memorial Satilla Health/Facebook

Al parecer, Lisa no estaba lista para irse de este mundo y dejar a su familia detrás.

“Dios tenía otros planes. En el onceavo día, Lisa salió de los sedantes y empezó a seguir a Jeff [su esposo] con sus ojos y movió su mano”.

De acuerdo a su hija Madison Martin, su madre ya puede comer, hablar y realizar varias actividades de manera independiente.

“No puedo ponerle cabeza a todo lo que ha pasado”, comentó Lisa a PEOPLE. “Estoy en shock, pero más que nada siento que esto es algo de Dios. Llegó un momento en el que pensé que a nadie le importaba. No tenía muchos amigos, mis hijos ya son mayores e independientes, y mi esposo trabaja todo el tiempo. Estaba sola, pero esta experiencia me ha demostrado lo amada que soy”.

Por su parte, su esposo Jeff Martin, quien confesó que no creía en el coronavirus hasta que lo vivió su mujer, desea que la historia de Lisa anime y ayude a otros que están pasando por algo similar.

“Ya [lo tomo en serio] ahora, por supuesto”, dijo Jeff, de 52 años. “He visto a gente morir mientras mi esposa luchaba. Sé que los doctores pueden tratar a los pacientes médicamente, pero la curación viene de Dios. Estoy tan agradecido de que sobrevivió, pero también estoy consciente del dolor al ver a otros que han perdido a sus familiares. Y lo más vergonzoso son las cosas simples: cubre tu cara, mantén tu espacio, lávate las manos. Así de simple. Pero por alguna razón no lo podemos entender”.