Tener diabetes no es sinónimo de una dieta aburrida. Te contamos cómo hacer de tus comidas algo saludable y delicioso.

Por Andrés Rubiano
Noviembre 16, 2020
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Cuando se habla de la diabetes, muchos erróneamente asumimos que esto es sinónimo de una estricta y aburrida dieta. Si bien es cierto que tener esta enfermedad implica cambios en nuestros hábitos alimenticios para poder mantenerla bajo control, esto no significa que la alimentación tenga que transformarse en un monólogo protagonizado por la lechuga. 

Más de 460 millones de personas en el mundo entero han sido diagnosticadas con diabetes y hoy en día es considerada como una de las enfermedades que más cobra vidas cada año. Por esta razón, es más importante que nunca aprender sobre este padecimiento, lo que incluye desde luego, educarnos en la forma en que nos alimentamos. 

Cuando se sufre de diabetes, una de las primeras indicaciones que hacen los médicos es crear un plan de alimentación saludable en donde se deje de lado cierto tipo de alimentos. Para muchos, esto puede sonar casi como una pesadilla, pero en realidad es cuestión de ser creativos para darle a tus comidas favoritas ese twist saludable que le ayudará a tu salud.

Busca el apoyo de un experto

Busca apoyo
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Si sufres de diabetes, tener el apoyo de un nutricionista será fundamental para crear un plan de alimentación. Tener la asesoría de un profesional es una pieza clave para que puedas mantener bajo control tu condición. 

Aunque seguramente podrás encontrar información valiosa en internet sobre dietas y alimentos que te pueden ayudar, también es muy importante entender que cada cuerpo responde de forma diferente a diversos tipos de alimentos y dietas, según lo comparte la Asociación Americana de la Diabetes. Por esta razón es vital que un experto sea quien te asesore para crear un plan alimenticio específicamente hecho para ti.

Crea un plan de comidas

Plan de comidas
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Establecer un plan de comidas no solo te permitirá estar en control de tus niveles de azúcar, también te permitirá saber que tu cuerpo está recibiendo las cantidades necesarias de nutrientes que necesita.  Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, un buen plan de alimentación se debe adaptar a tus metas, gustos y estilo de vida. 

Mide las porciones de tus comidas

Mide las porciones

Una de las recomendaciones más comunes de los expertos cuando se habla de porciones es el uso del Método del plato de diabetes, que básicamente se refiere a una forma sencilla y visual para encontrar el balance ideal de vegetales, proteína y carbohidratos en tu plato.

El método aconseja que el 50% o la mitad de tu plato esté conformado por vegetales, otro 25% debe ser proteína y el 25% restante puede ser para carbohidratos. 

Aprende sobre el conteo de carbohidratos

Cuenta los carbohidratos
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Entender cómo afectan los carbohidratos los niveles de azúcar en tu sangre es fundamental, así que aprender a llevar un conteo de los carbohidratos que consumes es una de las tareas diarias que debes realizar para mantener tu diabetes bajo control.

Tu nutricionista o médico serán los mejores aliados para encontrar la cantidad indicada de carbohidrato que puedes consumir durante cada comida. Pídeles que te den un listado de alimentos en dónde puedas ver su contenido de carbohidratos, esto te ayudará a llevar un conteo más acertado.

Cocina en casa

Cocina en casa
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Tener diabetes no es un limitante para comer en restaurantes, pero cocinar en casa te permitirá tener un mejor control sobre la calidad de los ingredientes, las porciones que usas y las combinaciones que elijas para tus comidas.

Cocinar en casa requiere de tiempo, es una realidad, pero recuerda que este tiempo que inviertes es en pro de tu salud. Puedes sacar provecho de esto y preparar porciones extra que puedas guardar y consumir otros días. 

Remplaza ingredientes

Remplaza ingredientes
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Cocinar en casa te permitirá darle un twist saludable a tus recetas favoritas. Reemplazar ingredientes de algunos de tus platillos favoritos te permitirá seguir disfrutando de aquello que más te gusta y al mismo tiempo cuidar de tu salud.

Empanadas, pasteles de chocolate, quesadillas, guacamole, arepas; las opciones son ilimitadas. Sigue este enlace y te mostramos algunos ejemplos.