La farmacéutica Moderna ha puesto en marcha las pruebas de una vacuna pediátrica para los menores de entre seis meses y 12 años.
Anuncio

La multinacional farmacéutica Moderna anunció que ha empezado las pruebas para obtener una vacuna pediátrica que permitiría inocular a los menores de 12 años.

Según la compañía, en su su ensayo KidCOVE planea administrar la vacuna a 6,750 niños de entre seis meses y 12 años.

"Nos complace iniciar la fase 2/3 del estudio mRNA-1273 en niños saludables en Estados Unidos y Canadá", comentó en un comunicado la directora ejecutiva de Moderna, Stéphane Bancel. "Es gratificante saber que 17.8 millones de adultos en Estados Unidos han recibido hasta la fecha la vacuna Moderna contra la COVID-19".

Bancel agregó que el estudio es una iniciativa para evaluar el potencial de su vacuna entre la población más joven. Esta prueba evaluará la seguridad, tolerabilidad, reactogenicidad y la eficacia de la doble dosis de mRNA-1273, que se administra en un lapso de 28 días.

"Existe una gran demanda para saber sobre la vacuna en los niños y sus efectos", comentó el doctor David Wohl, director médico de la clínica de vacunas de la Universidad de Carolina del Norte, al The New York Times.

El estudio se realizará en dos etapas. La primera consistirá en vacunar a los niños de entre 2 y 12 años con dos dosis de 50 a 100 microgramos de la vacuna. Los niños menores de dos años, recibirán dos inyecciones de 25, 50, o 100 microgramos, según el diario.

En cada grupo, los niños recibirán la dosis más baja y serán monitoreados, antes de que el resto de los participantes reciban la vacuna. Una vez administrada, los médicos investigadores realizarán un análisis interno para determinar la dosis más segura y protectora para cada grupo.

En la segunda etapa, los niños recibirán la vacuna seleccionada durante el análisis o inyecciones placebo de agua salada.

Nurse administering injection
Credit: Getty Images

Los niños participantes serán monitoreados por un año para captar cualquier efecto secundario, así como los niveles de anticuerpos, que ayudarán a los investigadores a determinar si la vacuna proporciona protección contra el virus.

El doctor Wohl cuestionó el tiempo de monitoreo en los niños, ya que los adultos serán monitoreados por un lapso de dos años. Además, argumentó que los niños por lo general no desarrollan el virus, y que se debería de determinar la reacción de la vacuna en los jóvenes, antes de administrar la dosis a los más pequeños, de acuerdo al diario.

Por su parte, las compañías Pfizer y BioNTech, ya han empezado a probar su vacuna en niños entre los 12 y 15 años, y planea empezar su estudio en niños más pequeños. Por el momento, su dosis ha sido aprobada para administrarse en jóvenes mayores de 16 años en Estados Unidos.

La compañía Johnson & Johnson dio a conocer que empezará sus pruebas en bebés y niños pequeños, luego de estudiar a los menores de más grandes.

De acuerdo a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades, hasta el momento, más de 111 millones de estadounidenses han recibido la vacuna contra la COVID-19.