El presentador colombiano de Suelta la sopa (Telemundo) habla en exclusiva sobre su proceso de sanación tras ser diagnosticado con un tumor maligno en el 2020 y vencer el cáncer por segunda vez.

Por Lena Hansen
Enero 07, 2021
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Juan Manuel Cortés recibe el 2021 lleno de luz y agradecimiento. "El 2020 fue un año lleno de desafíos, pero también de bendiciones", reconoce el conductor colombiano de Suelta la sopa (Telemundo). "Yo me siento muy afortunado porque estoy vivo, porque tengo trabajo, porque estoy rodeado de mucho amor".

En el 2020, el periodista venció el cáncer por segunda vez tras ser operado de un tumor maligno en el intestino. "Desde que pasé por el proceso del cáncer en mayo del 2015, adopté una costumbre: cada mañana al despertar le agradezco a Dios por el milagro de la vida. Para atraer milagros, es fundamental valorar las bendiciones que ya tienes, incluso agradecerle a Dios por el aire que respiras", asegura. "Así que este 2021 lo empiezo con un agradecimiento profundo. Durante los últimos 12 meses Dios me protegió y me bendijo con la oportunidad de seguir viviendo".

Credit: (Alexander Tamargo/Getty Images)

En el 2015 le diagnosticaron cáncer del sistema linfático, el cual superó gracias a quimioterapias. "Lo primero es que nunca pierdan la fe y la mente positiva", aconseja a otras personas que estén luchando contra alguna enfermedad. "Cuando tenemos certeza de que Dios quiere lo mejor para nosotros, los procesos de sanación son mucho más fáciles. Cuando, por el contrario, estamos llenos de dudas y miedos, cuando pensamos que nos va a pasar lo peor, las cosas se pueden complicar".

¿Otro valioso consejo? "Es muy importante cuidar la alimentación. La comida puede ser nuestra mejor medicina o nuestro peor veneno. Cuando comemos de una manera saludable, nuestro cuerpo lo va a agradecer", añade.

Cuidar la salud es una tarea de todos los días. "Gracias a Dios sigo libre de cáncer y mi salud es perfecta. Durante el 2020, particularmente, estuve muy dedicado a cuidar mi sistema inmunológico, a través de la comida. Me despierto y tomo bicarbonato con limón y agua en ayunas. Luego tomo té de hoja de guanábana. Siempre incluyo frutas frescas en mi desayuno, pues están cargadas de nutrientes muy benéficos", revela. "También tomo jugos verdes cargados con alimentos ricos en vitamina C. Y los exámenes de sangre que me realiza mi oncóloga cada tres meses han demostrado que todo esto me ha servido mucho, pues mis defensas están más altas que nunca".

Credit: (Alexander Tamargo/Getty Images)

En enero del 2020, tras nuevamente enfrentarse a la amenaza del cáncer, no se dio por vencido. "Al comienzo sentí miedo, como es natural, pero comprendí que yo tenía que tener certeza, porque de esa manera iba a ayudar a mi doctor a que la cirugía saliera perfecta", recuerda. "Yo me preparé para esa cirugía durante varios meses. Por una parte bajé de peso e hice mucho ejercicio, pues era una operación muy compleja, había que sacar un tumor gigante (de 7 por 7 pulgadas) alojado detrás de mis intestinos, en una zona de difícil acceso. Así que si bajaba grasa en mi abdomen, la cirugía era más fácil. Por otra parte, me preparé emocional y espiritualmente para llegar al quirófano con una fortaleza inquebrantable".

Hace ya un año de esa operación que le salvó la vida. "Al llegar al hospital el 6 de enero del 2020 yo estaba completamente seguro de que Dios me iba a cuidar, que iba a guiar las manos del doctor, quien al terminar la cirugía estaba impresionado de lo bien que había salido todo", añade. "Mi recuperación fue muy rápida y luego nos encontramos con la sorpresa de que, a diferencia de lo que habíamos pensado, el tumor no era benigno y tenía otro tipo de cáncer adentro. Pero gracias a Dios ese cáncer salió de mi cuerpo con el tumor".

El poder de la mente es infinito y lo sabe por experiencia. "Está comprobado que cualquier tratamiento médico funciona mejor cuando una persona es optimista. Podemos tomar vitamina C para mejorar nuestras defensas, pero yo creo que nada sube más el sistema inmunológico que una actitud totalmente positiva", afirma. "Por otra parte, algo que fue fundamental para mi sanación en el 2015 es que hice terapia para revisar mis sentimientos. Muchas veces guardamos en nuestro corazón emociones chatarra como el resentimiento, que terminan afectándonos de maneras que no imaginamos. Entonces, cuando logramos perdonarnos a nosotros mismos y a las personas que nos han causado daño es más fácil mantenerse saludable".