“Sólo intentaba hacer su trabajo y eso la mató”, dijo el papá de la doctora Lorna M. Breen, quien trabajaba en un hospital en pleno brote de la pandemia del Covid-19.

Por Nuria Domenech
Abril 27, 2020
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Una prominente médico del hospital NewYork-Presbyterian Allen que había atendido a numerosos enfermos de coronavirus se suicidó el pasado domingo, según confirmó un artículo del NY Times.

La doctora Lorna M. Breen, directora de emergencias médicas del hospital previamente mencionado, falleció en Charlottesville, Va., donde se encontraba con su familia.

Ciro Gutierrez

 

El portavoz del departamento de policía de Charlottesville dijo en un correo electrónico que acudieron a una llamada de emergencias en la que solicitaban ayuda médica. “La víctima fue trasladada al hospital U.V.A. pero falleció poco después por culpa de las lesiones que la paciente se había realizado a sí misma”.

El padre de la doctora, el doctor Philip C. Breen, comentó que su hija le había descrito algunas escenas desgarradoras que había presenciado en el hospital a causa del coronavirus. “Quiso hacer su trabajo, pero eso le mató”, afirmó.

STR/Vietnam News Agency/AFP via Getty Images

 

El médico también detalló que su hija había sido contagiada de coronavirus pero había regresado al trabajo después de superar la enfermedad y estuvo allí unos diez días antes de que el hospital le mandara de vuelta a casa. Ellos fueron por ella y se la llevaron a Charlottesville.

También dijo que su hija, de 49 años de edad, nunca había padecido problemas de salud mental antes pero que, la última vez que habló con ella por teléfono, sintió algo raro, como si no estuviera presente y pensó que algo iba mal.

Por sus relatos, él sabía que su hija había presenciado cantidad de pacientes que fallecían al llegar al hospital, sin que ni siquiera les diera tiempo a sacarlos de las ambulancias. “Estaba en las trincheras, en primera línea de combate…” dijo devastado. “Asegúrense de que la recuerden como la heroína que fue, porque lo era. Es solo una víctima más del coronavirus”.

El hospital NewYork-Presbyterian Allen cuenta con unas doscientas camas y hubo días que albergó hasta 170 enfermos de Covid-19. Hasta el siete de abril hubo 59 muertes en el hospital por su causa.