Inicialmente se pensó que Elisa Pilarski, de 29 años, había fallecido por el ataque de un venado. Ahora toda la verdad ha salido a la luz. Aquí el reporte.

Por Mayra Mangal
Noviembre 04, 2020
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El misterioso y dramático fallecimiento de Elisa Pilarski, una mujer de 29 años que estaba en su sexto mes de embarazo y que murió desangrada tras recibir múltiples mordidas de un animal ha sido finalmente esclarecido. Inicialmente se pensó que la mujer había fallecido por el ataque de un venado mientras paseaba a su perro, pero ahora toda la verdad ha salido a la luz gracias a una exhaustiva investigación.

Los hechos se remontan a noviembre de 2019 cuando Pilarski fue encontrada en una zona boscosa próxima al poblado de Villers-Cotterêts, a unas 55 millas al norte de París, en Francia. "[Murió] sangrando luego de recibir numerosas mordidas de perro en las extremidades superiores e inferiores y en la cabeza," dijo un fiscal en el poblado de Soissons citando los resultados de la autopsia.

Lo más escalofriante es que según el fiscal Frederic Trinh, algunas de las mordeduras fueron aplicadas de manera "post mórtem", es decir una vez que la futura mamá ya había fallecido, según informa el diario The Guardian.

Según medios en Francia, inicialmente su novio Christophe Ellul contó a la policía que su novia le llamó para avisarle que había sacado a pasear a su perro Curtis, de raza American Staffordshire terrier. Supuestamente Pilarski dijo en su llamada que en el camino se había topado con "unos perros agresivos".  El hombre contó a la policía que 45 minutos después de la llamada él halló el cuerpo de su novia en una cañada.

Elisa Pilarski
Elisa Pilarski
| Credit: Facebook

La mujer murió sangrando por heridas en piernas, brazos y cabeza. Había sacado a caminar a Curtis, el perro de raza American Staffordshire terrier de su novio, Christophe Ellul, cuando murió. Este tipo de canes son sumamente musculosos y ávidos cazadores:

Inicialmente se pensó que los perros de cacería de un club ubicado en dicha zona habrían sido los culpables. Posteriormente se pensó que quizá el ataque sería por culpa de un venado enfurecido. Expertos condujeron pruebas de ADN en 67 canes pero finalmente estas apuntaron a un solo culpable: Curtis, el perro de Ellul.

"Los resultados de las pruebas de ADN confirman la inocencia de los [otros] perros", dijo en un comunicado el club de cacería Rallye la Passion club, cuyos animales tuvieron que ser examinados, según detalla la misma fuente.

La madre de la víctima contó que su hija nunca había cuidado a solas con Curtis. La mujer añadió que el perro mordió a otro can en una perrera en un incidente ocurrido tras la muerte de Pilarski.