Los enamorados decidieron no cancelar sus preparativos e improvisaron una romántica ceremonia a la que fueron invitados todos sus vecinos, desde lejos claro.

Por Teresa Aranguez
abril 05, 2020
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Si hay algo que está ocurriendo en esta etapa de encierro es, entre otras cosas, lo de echarle imaginación. Una pareja tenía previsto casarse en estos días y la llegada del coronavirus les aguó la fiesta.

Lejos de conformarse, los enamorados siguieron adelante con sus planes y cambiaron el planteamiento de la ceremonia. No irían a la iglesia, al ayuntamiento ni al banquete, ellos irían hasta su casa. Y nunca mejor dicho.

Los ya marido y mujer se dieron el ‘Sí, acepto’ nada menos que desde el balcón de su casa en Miami, con muy buenas vistas, todo hay que decirlo. No pudieron hacer la fiesta que hubiesen querido pero contaron con unos invitados de lujo, sus vecinos, quienes desde sus terrazas les aplaudieron y animaron en este momento tan especial.

Un claro ejemplo de que la cuarentena no puede con el amor. Hubo beso, hubo baile ¡y hasta champán! La casamentera, en otras palabras, la oficial de la boda, se mantuvo a varios metros de los novios leyendo lo requerido en estos casos y convirtiéndoles en marido y mujer.

¿Y se vistieron de novios? Por supuesto, la novia no defraudó y lució su largo vestido blanco, con velo y cola, como debe de ser. El marido se puso sus mejores galas, un precioso traje de chaqueta con el que dio la talla. No era la boda que hubiesen soñado pero desde luego romántica y original lo ha sido, y barata también.

¡Qué vivan los novios!