El pontífice cambia el código canónico para formalizar lo que ya sucede por la práctica: el acceso de las mujeres laicas a leer misa y dar la comunión, sin abrir la puerta al sacerdocio femenino. El papa explica las razones.

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El papa Francisco dio otro paso hacia una mayor igualdad de género en la Iglesia católica, al modificar el Código de Derecho Canónico para permitir a la mujer una mayor participación en la misa, otorgándoles formalmente acceso al lugar más sagrado del altar sin abrir la puerta al sacerdocio.

El pontífice enmendó la ley para institucionalizar lo que es una práctica común en algunas partes del mundo católico: las mujeres pueden desempeñarse como lectoras en la liturgia de la palabra, leer las sagradas escrituras y servir en el altar como ministras eucarísticas. Anteriormente, tales responsabilidades estaban reservadas a los hombres.

Papa Francisco
Credit: Grzegorz Galazka/Archivio Grzegorz Galazka/Mondadori Portfolio via Getty Images

Francisco dijo que estaba haciendo el cambio para aumentar el reconocimiento de la "valiosa contribución" que hacen las mujeres a la Iglesia. Sin embargo, señaló que hacerlo marcaba una distinción entre los ministerios de "orden" como el sacerdocio y los ministerios abiertos a los laicos cualificados.

"Con el Motu Proprio Spiritus Domini, que modifica el primer párrafo del Canon 230 del Código de Derecho Canónico, el papa Francisco, por tanto, establece que las mujeres pueden tener acceso a estos ministerios y que esto se reconozca mediante un acto litúrgico que los instituya formalmente como tales", explica el Vaticano en un comunicado.

El documento va acompañado de una carta dirigida al Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal español Luis Ladaria, en la que el pontífice explica con más detalles las razones teológicas de su elección.

"En el horizonte de renovación trazado por el Concilio Vaticano II, hay un creciente sentido de urgencia hoy para redescubrir la corresponsabilidad de todos los bautizados en la Iglesia y en particular la misión de los laicos", dice. "Para toda la Iglesia, en la variedad de situaciones, es urgente que los ministerios sean promovidos y conferidos a hombres y mujeres... Es la Iglesia de los hombres y mujeres bautizados la que debemos consolidar promoviendo la ministerialidad y, sobre todo, la conciencia de la dignidad bautismal".

Mujer en iglesia
Credit: Katja Kircher / Getty Images

La nueva formulación del canon establece lo siguiente: "Los laicos de una edad y unos dones determinados por decreto de la Conferencia Episcopal podrán ser empleados permanentemente, mediante el rito litúrgico establecido, en los ministerios de lectores y acólitos".

Por lo tanto, se suprime la especificación "del sexo masculino" que se refería a los laicos y que estaba presente en el texto del código hasta la modificación de hoy.

Francisco, en su carta al cardenal, después de recordar en las palabras de Juan Pablo II "con respecto a los ministerios ordenados la Iglesia no tiene en absoluto la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres", añade que "para los ministerios no ordenados es posible".