Preocupado porque su hijo se contagiara y al resto de la familia también, el padre le había pedido en vano que no se fuera de vacaciones con sus amigos de la universidad.

Por Leonela Taveras
Marzo 30, 2020
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Ante el temor de que su hijo lo contagiara a él y a toda su familia con COVID-19 después de que el joven universitario se fuera de vacaciones con sus amigos, un padre de familia le negó la entrada a casa a su regreso.

Peter Levine, de 52 años, le había pedido a su hijo Matt que cancelara el viaje a Texas que tenía planeado junto a sus compañeros de estudios de Springfield College, en Massachusetts, debido a que el panorama de la pandemia estaba empeorando, informó el diario New York Post.

"Hablé con él todos los días y le dije que tal vez deberían volver a casa", dijo Levine. “Estaba molesto. La noticia aquí empeoraba cada vez más. Matt me envió fotos de él y sus amigos reuniéndose al aire libre y escuchando música en vivo. Es el escenario en el que no querrías estar".

Getty Images

El padre de familia explicó que a su regreso dejó a su hijo de 21 años fuera de la casa en Nanuet, Nueva York, ya que los abuelos del joven viven bajo el mismo techo —y no podía correr el riesgo de que Matt regresara contagiado del virus tras estar de fiesta con otros estudiantes en Texas.

Tras sus truncadas vacaciones, Matt acudió a la casa de su papá como plan B con algunos amigos y, si bien su padre les dijo que si querían ir al baño podían usar los arbustos del jardín de la casa, no todo fue malas noticias para el joven.

Según el reportaje del New York Post, su progenitor llenó el baúl del carro de su hijo con víveres y le dejó un sobre con $300 en caso de que necesitara comprar algo.

(Photo by Rick Gershon/Getty Images)

Sobre su estadía en South Padre Island, en Texas, Matt dijo al diario que sólo se les permitió ir a la playa en pequeños grupos y que la policía parecía estar tratando de arruinarles la fiesta.

Luego del desplante de su padre, el joven y sus amigos regresaron a la ciudad de Springfield para quedarse en un alojamiento fuera del campus de la universidad a esperar que se reanuden las clases y pase la cuarentena.