El joven estadounidense se ahogó tras pedirle matrimonio a su novia en un complejo hotelero de Tanzania.

Por Joaquim Utset
Septiembre 23, 2019
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El que debía ser uno de los días más felices de su vida se tiñó de tragedia para la familia de Steve Weber, un joven estadounidense que falleció ahogado el pasado jueves cuando le pidió matrimonio a su novia bajo el agua en un resort de Tanzania.

Weber disfrutaba de unas vacaciones de ensueño con su novia, Kenesha Antoine, en una habitación bajo el mar del complejo hotelero Manta Resort, en la isla de Pemba, cuando quiso plantearle la gran pregunta a su pareja de una manera original.

En el video de la petición de mano que compartió la novia en Facebook se ve a Weber buceando a pulmón libre hasta la ventana de la habitación, donde coloca un papel con la petición y enseña un anillo a la que iba a ser su esposa.

“No puedo aguantar la respiración lo suficiente como para decirte todo lo que amo de ti, pero todo lo que amo de ti lo amo cada día más”, se lee en el mensaje. Luego desaparece de las imágenes con la ayuda de unas aletas, presuntamente para ascender a la superficie del agua.

No se sabe qué sucedió posteriormente, pero Weber no lo logró salir del agua con vida. “Nunca ascendiste de esas profundidades, así que no pudiste escuchar m respuesta, !Sí, sí! Un millón de veces sí, me caso contigo”, escribió Antoine en Facebook.

Los responsables de Manta Resort confirmaron el fallecimiento en un comunicado enviado a People. “Nuestras más sinceras condolencias”, dice el texto firmado por el máximo responsable del complejo, Matthew Saus. “Un cliente se ahogó mientras estaba buceando a pulmón libre en el exterior de la habitación sumergida. El tiempo y las condiciones del agua eran de calma. La habitación sumergida se encuentra a unos 300 metros de la costa. La profundidad del agua en la zona de la habitación sumergida es de 10 metros”.

Mandy Hoffman, hermana del fallecido, dijo a CNN que era “una persona muy generosa y altruista”.

“Tenía una sonrisa contagiosa y los ojos más bonitos del mundo. Amaba a todos los que le rodeaban y decir que todos lo querían sería quedarse corto”, agregó Hoffman, quien ha puesto en marcha una cuenta de GoFundMe para financiar la repatriación del cadáver.