Un niño de 11 años sirvió de principal testigo en el juicio en un tribunal de Virginia a su padre, al que se acusa de asesinar a la madre y al abuelo del pequeño.
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En julio del 2017, Patricia Ticia Joseph disfrutaba de una tarde en casa viendo la televisión junto a sus dos hijos, su novio y su padre, cuando su expareja y el padre de sus hijos tocó a la puerta. Al abrir la puerta, el hombre empezó a disparar sin piedad.

Cuando los balazos cesaron, la joven madre yacía muerta junto a su padre Jessie Abraham Barnes. Afortunadamente, los dos niños y el novio de Tricia salieron ilesos del incidente, informó People.

Cinco años después de aquella traumática tragedia, Amos Jacob "A.J." Arroyo, ahora de 36 años, ha sido declarado culpable de dos cargos de asesinato en primer grado, así como otros cargos relacionados, en un tribunal de Virginia, según la cadena local WTKR-TV.

Amos Jacob Arroyo,
Credit: AP/Shutterstock

Uno de los niños sobrevivientes ejerció la semana pasada de testigo en el juicio y tuvo que contar lo que sucedió aquella noche cuando solo tenía 6 años.

"Mi papá empezó a disparar..…y lo vi entrar a la casa", le dijo el pequeño, de ahora de 11 años, al jurado. "[Mi madre] fue baleada hasta el suelo. Seguí a mi abuelo porque lo vi corriendo al baño".

Agregó que el asesino siguió a Barnes y le disparó hasta matarlo.

De acuerdo al Daily Press, el novio de la víctima, Jonathan Yeanan, sobrevivió el ataque y también testificó en el juicio.

El joven contó que había empezado una relación con Tricia alrededor de seis meses antes del asesinato y que esa noche se preparaba para irse cuando el pistolero tocó a la puerta.

"[Tricia] miró por la ventana y dijo: 'Oh Dios'", expresó Yeanan a la operadora del servicio de emergencia. "Luego se oyeron disparos y dijo, 'Oh Dios, me disparó'".

El joven aseguró que sobrevivió al ataque debido a que se escondió dentro de un clóset.

El menor de 1 año, quien ahora tiene 6, no fue llamado a testificar. El próximo 2 de diciembre se dictará sentencia. Arroyo podría pasar el resto de su vida en la cárcel sin la posibilidad de libertad condicional.