Roman Adams, de 18 años, fue arrestado tras supuestamente empujar a un niño de 8 años por un tobogán acuático "porque la fila estaba muy larga". El menor sobrevivió.

By Mayra Mangal
August 02, 2018 12:07 PM

Un adolescente en Minnesota enfrenta serios cargos por supuestamente empujar a un niño de 8 años en una tobogán acuático de 31 pies de altura “porque la fila era muy larga”.

Roman Adams, de 18 años, fue arrestado tras empujar al niño y provocar su caída en un tobogán del parque Apple Valley Aquatic Center. El niño sufrió fracturas en los hombros, pies y piernas a consecuencia del incidente pero sobrevivió y se encuentra estable, según confirman diversas fuentes.

El horrible accidente sucedió sin más explicaciones, aseguraron testigos. “No hubo una discusión, ni empujones, ni empellones, no se intercambiaron palabras”, exclamó Nick Francis, capitán de la policía de Apple Valley a la estación FOX-9. “Simplemente este individuo llegó y empujó a este pobre niño desde la cima”.

Según la policía, Adams padece trastornos cognitivos, sin embargo, estaba consciente de sus acciones y admitió que había empujado al niño porque la fila en el tobogán estaba “muy larga” y había esperado su turno para lanzarse por mucho tiempo.

“Él sabía que lo que hizo estuvo mal, sabía que lo que eso iba a herir a alguien y lo hizo”, dijo el sospechoso a la cadena CBS.

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Tras la caída el menor perdió el conocimiento y fue llevado de urgencia al hospital donde fue sometido a diversas cirugías. Afortunadamente, y a pesar de lo dramática que fue su caída, los médicos aseguran que no sufrió heridas en el cráneo o los órganos internos, y se espera que se recupere de manera óptima.

“Tenemos a alguien que está vivo hoy, alguien que pensamos que no estaría vivo el día de ayer”, explicó Francis. “Increíblemente la víctima está de buen ánimo, puede hablar, reír un poquito. Su única pregunta fue: ‘¿Por qué me sucedió esto? ¿Por qué esa persona me empujó?'”

Adams fue arrestado en el lugar de los hechos y ahora enfrenta cargos de asalto en tercer grado, aunque las autoridades tomarán en cuenta su condición mental. “Es difícil cuando tenemos que considerar a alguien como posible sospechoso cuando padece discapacidades mentales”, explicó el jefe de la policía. “Pero nuestro trabajo consiste en determinar si una persona cometió o no un crimen, si podía o no distinguir entre lo bueno y lo malo”.

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