"Me duele la pancita", le dijo a su mamá en el auto, cuando ella se volvió y entendió que su hijo acababa de ser disparado desde otro carro.

Por Nuria Domenech
Mayo 22, 2021
Anuncio

Entre las extrañas muertes que se suceden ahora con cierta regularidad en las autovías de Los Ángeles por balaceras entre auto y auto, una en especial ha roto el corazón de los habitantes de esta gran urbe: ayer, un inocente niño de seis años perdió la vida cuando su mamá lo llevaba a la escuela, víctima de la furia de otro conductor.

En el área de Orange, en la carretera 55, el pequeño viajaba en el asiento trasero del vehículo hacia las ocho de la mañana, en su sillita especial adecuada para su edad cuando "el niño recibió un disparo, fue trasladado al Hospital Infantil del Condado de Orange y fue declarado fallecido", reveló un agente de policía.

"Me duele la pancita…", fueron las palabras del pequeño Aiden Leos tras recibir el disparo, según confirmó Fox11 Los Angeles. Su madre vio que la sangre brotaba de su cuerpecito y cómo cambiaba el color de su hijo, tornándose azulado.

Una pareja que manejaba cerca, se detuvo cuando vieron el auto de la víctima detenido en el arcén y así relataron lo sucedido al canal KCAL9:

"Ella estaba histérica, obviamente. 'Mi bebé, mi bebé'… De momento no entendíamos lo que había pasado, nos llevó unos momentos entender que habían disparado al niño…", reveló Reyes Valdivia. "Estaba manejando, otro auto le adelantó y al cambiar ella de línea, comenzaron a perseguirla, dispararon a la parte trasera de su auto y le dieron a su hijo".

El atacante, que aún no ha sido detenido por las autoridades, sospechan que se dio a la fuga en un Volkswagen Jetta blanco.