Denis Hernández dijo que aún no había hablado con su esposa, pero le dijeron que estaban detenidas juntas en un centro residencial familiar y que estaban "bien".

By Carolina Trejos
June 22, 2018

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La foto de Yanela, la niña hondureña en la chaqueta rosada se convirtió en un símbolo de la controversia de “separación familiar” que envuelve a la administración Trump.

Sin embargo, en el padre de la pequeña ha revelado que ella nunca se separó de su madre en la frontera con Estados Unidos.

En una entrevista con The Daily Mail, el padre de la niña, Denis Hernández, de 32 años, dijo que no había tenido noticias de su esposa durante tres semanas hasta que vio la imagen de su pareja y su hija en Internet. Hernández dijo que aún no había hablado con su esposa, pero le dijeron que estaban detenidas juntas en un centro residencial familiar y que estaban “bien”.

“Puedes imaginar cómo me sentí cuando vi la foto de mi hija”, dijo. “Me rompió el corazón. Es difícil como padre ver eso, pero ahora sé que no están en peligro. Están más seguros ahora que cuando estaban haciendo ese viaje a la frontera”, dijo a la publicación.

La foto de la pequeña, de dos años, llorando mientras un agente de la Patrulla Fronteriza apresaba a su madre Sandra Sánchez, de 32 años, en McAllen, Texas, se convirtió rápidamente en una de las imágenes más reconocibles del debate actual sobre la inmigración ilegal y la separación familiar.

La imagen le dio la vuelta al mundo convirtiéndose en una insignia de la actual crisis que atraviesa Estados Unidos. La revista Time presentó a la niña en su más reciente portada en un foto montaje junto a la figura del presidente estadounidense, Donald Trump.

En una entrevista con CBS This Morning el agente de la Patrulla Fronteriza explicó cómo se dieron los hechos y aseguró que la pequeña Yanela y su mamá nunca fueron separadas y se encuentran en un centro de detención en Texas.

“Le pedimos que soltara la niña en frente de ella para poder requisar [a la madre]. La niña empezó a llorar apenas su madre la soltó”, dijo el agente Carlos Ruíz. “Yo me acerqué y le pregunté ‘¿estás bien? ¿la niña está bien? Y ella me respondió. Está cansada y sedienta, son las 11 p.m.”.

El fotógrafo John Moore, quien ha fotografiado por años a inmigrantes ilegales que cruzan la frontera de México y Estados Unidos dijo a Time: “Esta [vez] fue difícil para mí. Tan pronto como terminó, los subieron a una furgoneta. Tuve que parar y tomar respiraciones profundas. Todo lo que quería hacer era recogerla. Pero no pude”.

Esta madre y su hija son solo un ejemplo de las miles de familias que atraviesan situaciones similares por buscar asilo político y buscar un mejor futuro en tierra estadounidense.

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