Tras ser declarado con muerte cerebral, Nick Torres fue llevado a casa a pesar de que sus padres pedían que siguiera conectado al sistema de soporte vital de un centro médico de Houston. Aquí los detalles.

Por Leonela Taveras
Octubre 14, 2020
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Un bebé de 10 meses cuyos padres agotaron sus recursos legales para mantenerlo conectado al sistema de soporte vital de un centro médico de Houston murió el martes luego de haber sido dado de alta de dicho hospital, informaron varios medios de comunicación.

El corazón del pequeño Nick Torres, a quien le habían diagnosticado muerte cerebral a finales de septiembre, dejó de latir a eso de las 5:15 p.m. cuando ya estaba en su casa, confirmaron los médicos del United Memorial Medical Center de Houston.

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"Pudimos transportarlo de manera segura a su casa, donde permaneció durante un par de horas y luego su frecuencia cardíaca bajó lentamente hasta que se detuvo", dijo el doctor Joseph Varón en una rueda de prensa. "Cuando vi que el [latido de su] corazón comenzaba a disminuir, traje a la familia. La familia rodeó al bebé. Estaban rezando. Todo el mundo fue muy respetuoso, rezando [por] el niño".

De acuerdo con reportes de CNN, los médicos del referido centro de salud habían declarado al niño con muerte cerebral el 30 de septiembre. Sus padres, Mario y Ana Patricia Torres, argumentaron entonces que el pequeño Nick estaba vivo porque su corazón aún latía y presentaron en varias cortes del condado Harris apelaciones para que el niño permaneciera conectado al sistema de soporte vital del hospital.

"Su corazón aún late, aparentemente su temperatura todavía está siendo regulada por alguna parte de su cerebro", dijo en ese momento el abogado de la familia, Kevin Acevedo. "Puede estar inconsciente, pero no tiene muerte cerebral completa".

El niño estuvo conectado a un respirador artificial desde el 24 de septiembre, fecha en la que cayó en la tina del baño de su casa y aspiró agua.

Las evaluaciones médicas mostraron "el cese completo de toda actividad cerebral espontánea" y que el niño estaba muerto según la ley de Texas, señalan los documentos judiciales en los que se denegó la petición de los padres de mantenerlo en el hospital.

"Con la total aprobación y autorización del médico forense del condado de Harris [se] entregó el cuerpo a la familia. Seguimos haciendo todo lo que podamos hacer para apoyar a la familia Torres en esta trágica y difícil situación", dijo el hospital en un comunicado.